Introducción
domingo, 12 de mayo de 2019
El registro arqueológico del valle de Miera
Introducción
viernes, 19 de abril de 2019
Torca del Caracol (San Roque de Riomiera)
Boletín Cántabro de Espeleología 8
Federación Cántabra de Espeleología
Santander 1987
sábado, 23 de marzo de 2019
Cueva de los Calderones-Surgencia de la Covachona (Medio Cudeyo)
Surgencia de la Covachona, nos ha sido imposible explorarla ya que en nuestra sección de espeleología, no contamos con ningún miembro que practique espeleobuceo, no obstante, según nuestras indagaciones, tenemos noticias de 1999, de la Sociedad Espeleológica Lenar (S.E.L.) se había adentrado en el interior de esta cueva sirviéndose de un cordel guía el cual, fue encontrado por nosotros al efectuar la exploración de la Cueva de los Calderones.
Referencia
José Luis Alonso Sánchez (2010): Diario de Actividades. Asociación Deportiva Pico Tres Mares 2002 a 2009.
Macizo de Peña Cabarga (Medio Cudeyo 2003-2020)
domingo, 10 de febrero de 2019
De Pesués a Pejanda: Arqueología de la Cuenca del Nansa (Cantabria, España)
Introducción
El objetivo prioritario que el equipo de trabajo se marcó, tanto durante los trabajos de campo, como en las jornadas de estudio de materiales y datos, fue básicamente disfrutar con la investigación. Si de forma subsidiaria se ha conseguido aportar datos nuevos o llegar a algunas conclusiones sobre la adaptación humana a un paisaje concreto, ha sido un efecto colateral.
Por otra parte disfrutar con una investigación de este tipo en un paisaje como el que ofrece aún el valle del Nansa, y con un grupo de amigos bien avenidos, no resulta difícil. Más difícil ha sido conseguir exponer la información obtenida de forma sistemática.
En este trabajo se ha querido priorizar desde el principio la información arqueológica sobre los resultados derivados de su análisis. El valor de la información consiste en que, en gran medida, procede de yacimientos nuevos para la ciencia, conocidos gracias precisamente a este proyecto.
La prospección de este territorio se ha llevado a cabo dentro de un proyecto de Revisión del Inventario Arqueológico de Cantabria, financiado por la Consejería de Cultural, Turismo y Deportes del Gobierno de Cantabria.
El carácter de nuevas localizaciones de buena parte de las series conlleva que, en muchos casos sus series materiales son exiguas, bien porque están tan excelentemente conservados que sus restos casi no son visibles, bien porque su conservación es tan deficiente que sólo aparecen evidencias marginales, como por ejemplo muchos concheros mesolíticos, cuyos restos aparecen cementados en las paredes y techos de las cuevas.
En relación con esa prioridad se ha reservado la mayor parte del espacio a ofrecer las fichas de yacimientos, junto a sus plantas y al dibujo o fotografía de sus materiales. En cuanto al análisis es muy sencillo en la mayor parte de las ocasiones. Para dotar al estudio de un marco de interpretación se ofrece en los primeros capítulos, un estudio del medio ambiente, en la medida en que será el interlocutor continuo de las culturas humanas, y de un estudio de la historiografía, es decir, del proceso de conocimiento, llevado a cabo desde comienzos del siglo pasado.
Este libro es sólo un escalón más de un proyecto que los grupos G.E.I.S. C/R y C.A.E.A.P. llevan desarrollando desde hace un par de décadas. Como fruto de esta colaboración se ha sistematizado el registro arqueológico del valle de Camargo, Piélagos, Matienzo y del valle del Asón en su conjunto, además de la cuenca Nansa, presentada aquí. Actualmente se trabaja ya con la información disponible para estudiar el valle del Miera. Creemos que su principal aportación no será ciertamente divertir al lector, sino dejar impreso, con la mayor fidelidad posible, un registro cultural que, casi de forma milagrosa, ha llegado a nuestras manos y que nos habla, en el extraño lenguaje de las cosas, de la vida de la gente que ocupó nuestra Región antes que nosotros.
BAR International Series 2134
2010
martes, 8 de enero de 2019
Jesús Carballo García
Jesús Carballo García (Santiago de Compostela, provincia de La Coruña, 1874 - Santander, Cantabria, 1961), también conocido como Jesús Carvallo García y Jesús Carballo Taboada, nombres que utilizó en distintas ocasiones, fue un arqueólogo que desarrolló su principal actividad en Santander (Cantabria) a lo largo de más de medio siglo.
A su llegada a Santander le fue encomendada la dirección del nuevo colegio salesiano, que se encontraba aún en construcción. Fue el promotor en Santander de una delegación pretendía que fuera espeleológica inicialmente- de la Real Sociedad Española de Historia Natural y ostentaba ser el primero en España que utilizó esta terminología para llamar a la ciencia encargada de estudiar las cavidades naturales. En una comunicación presentada en 1908 en el Primer Congreso de Naturalistas Españoles de Zaragoza afirmaba que "En España, la Espeleología pasa desapercibida, a pesar del extraordinario incremento que va tomando en el extranjero, y apenas la conocen los que estudian obras francesas o alemanas. Nuestras geologías y diccionarios universales desconocen por completo esta palabra; por primera vez sonó este año en un artículo mío, publicado a este fin en el Boletín de la Real Sociedad Española de Marzo 1908 (...) El incremento extraordinario que en estos tiempos han tomado las Ciencias Naturales, nos obligó a dividir cada una de ellas en varios ramos, a fin de especificar y profundizar más las investigaciones. Así (...) la Geología, que hace un siglo se limitaba a un conjunto de puras hipótesis, abarca hoy tan vasto campo de acción, que se vio obligada a dividirse en Paleontología, Mineralogia, Estratigrafía y después en Sismología, Oceanografía, Vulcanografía, Hidrología, etc., formando cada una de éstas una nueva ciencia con sus necesarias subdivisiones. Y ahora el estudio de las cavernas adquiere tal desarrollo, que debe forzosamente separarse independiente de su madre la Geología. No debe confundirse con ésta, porque se limita al estudio completo de las cavernas sin que investigue el mar, ni los desiertos, ni los glaciales, ni los volcanes, como hace aquella. Otros la confunden con la Prehistoria, siendo cosa muy diversa, porque ésta se ocupa tan sólo de lo concerniente al hombre, mientras que la Espeleología comprende, además de esto, el estudio de los fenómenos hidrológicos, químicos, biológicos, etc., de las cavernas".
Una de sus principales aportaciones culturales fue la creación del actual Museo Regional de Prehistoria y Arqueología de Cantabria, inaugurado en 1926. Estudió diversas cuevas y yacimientos paleolíticos, protohistóricos y romanos, y algunos yacimientos paleontológicos del Cuaternario, principalmente de Cantabria. Son destacables sus actuaciones en la cueva de El Pendo (con el doctor Blas Larín) y en la ciudad romana de Julióbriga (con la colaboración de Larín y del arqueólogo y deportista Vicente Ruiz Argilés), ambas en Cantabria.
martes, 11 de diciembre de 2018
Fundamentos de la práctica espeleológica
Autores: Néstor Tallada Pérez
Miguel Fernández Tabera
Año: 1987 Madrid
Paginas: 559
Idioma: Castellano
Introducción
En 1985, trás dar por finalizado el IV Curso de Perfecctonamiento, algunos monitores de la Escuela Madrileña de Espeleologla nos dimos cuenta de que existia un notable vacío entre los apuntes que entregábamos realizados en 1977 y la situación real de la actividad espeleológica.
Este vacio hizo promover la idea de elaborar un manual que sirviera de guia para entidades deportivas y cursos de espeleologia que no pudieran o quisieran acercarse a manuales de reconocida solvencia que bién por su elevado precio o por el idioma (no escritos en español) no los hacian todo lo optimos que era de desear.
Al pasar los meses la idea original del "manual" se fué incrementando con datos hasta adquirir un verdadero cuerpo de información de caracter espeleoIogico. La amplitud temática de éste libro no prejuzga, sin embargo, la bondad de su contenido ni la exime de los defectos que a no dudar tiene y de los errores que, muy a nuestro pesar, se habrán deslizado.
Sin embargo, creemos que estos FUNDAMENTOS DE LA PRACTICA ESPELEOLOGICA aportan a la bibliograffa espeleológlca en lengua castellana un instrumento práctico para entender algo mejor la tecnología deportiva especfica de la espeleologla actual.
El contenido, en cuanto a temática, no difiere sustancialmente de los clásicos manuales: material, técnica de exploración, espeleobuceo, espeleosacorro y topografia. No obstante, y a no dudar. creemos que a nivel de información si aporta tanto un mayor volumen como una mayor profundización en varios temas.
Así mismo, debemos hacer notar que debido al tamaño del libro no ha podido se posible incluir diversos capitulos de geología, bioespeleologia y conservación de cavidades que, a no dudar, la nueva Junta Directiva publicará en un proximo tomo.
No queremos finalizar esta introducción sin agradecer a Roberto Rivas, Javier Amigo, Miguel Angel Ruiz, Javier Lario y Luis García su desinteresada colaboración y a la Federación Española en su Junta Directiva, y muy especial mente a su presidente Pau Pérez y de Pedro, su apoyo tanto económico como de ánimo y aliento y en fin, a todos aquellos que os acerquels a estas páginas Y que de alguna manera nos compensa del gran esfuerzo que ha costado sacar esta publicación a la luz.
domingo, 4 de noviembre de 2018
Cueva del Cueto o Lanzal (Val de San Vicente)
Viniendo por la carretera de Pesués a Pechón y una vez entrado en contacto con las casas de este último, hay, a la derecha, un camino con firme de piedra que asciende hasta un alto desde el cual se divisa la mayor dolina de la zona. A partir de aquí el camino se transforma en un sendero que conduce directamente a la playa. Pues bien, a unos cuarenta metros de iniciarse éste, podemos observar, a la izquierda y descendiendo en línea recta hacia el centro de la dolina, una agrupación de maleza y árboles como no existe otra en sus inmediaciones. Es en esta agrupación en donde se encuentra la boca de la cueva.
La cueva es, por su longitud, la más importante de la zona, y, en cuanto a su desarrollo tridimensional, la segunda, después de la Gilgueruca si bien llega a tener el techo alturas superiores a ésta. La boca se abre en una de las terrazas formadas por la evolución de la gran dolina a que antes hemos aludido. Se inicia con una gran pendiente de tierra y bloques procedentes, sin duda, del techo de una gran galería que por su proximídad a la superficie, y alguna otra causa exterior, se hundió, cegando uno de los lados con gran cantidad de rocas y tierra. La parte ocultada no se ha podido explorar ya que esto supondría el movimiento de muchas toneladas de tierra, a todas luces imposible de realizar nosotros. De todas las formas, nos sirve de consuelo pensar que, muy posiblemente, dicha galería debió ser absorbida al desarrollarse la dolina, de formación, posiblemente más reciente que la cueva.
La rama ascendente de la galería nos permite ver algunas concreciones pétreas, estalagmitas, gours, coladas, etc., además de una pequeña galería que, después de un recorrido laberíntico, nos comunica con la galeria de la Sima. Por la complejidad que tiene esta galería preferimos no topografiarla y, por tanto, no figura en el plano. Después, la cueva tiene un descenso casi vertical que va a dar a una gran sala denominada sala de la Cena.
De dimensiones considerables, 20 por 15 metros,la sala de la Cena tiene de frente una gran colada, y, a cada lado, una galería. El suelo le constituyen, por el centro, que es la parte más baj a, bloques, y a ambos lados, colada estalagmítica y tierra. El ramal izquierdo de esta sala conduce, mediante una galería de suelo terroso y con abundantes muestras de erosión freática, a una reducida sala que contiene una fantástica colada multicolor, y en su base, un gours no menos vistoso.
El ramal derecho, una reducida galería de suelo concrecionado, nos comunica perpendicularmente a una galería mucho mayor de la que seguiremos ahora su ramal izquierdo. Este se inicia con un ligero descenso hasta dar a la galería de la Arena. Aquí las formaciones freáticas abundan sobre manera con
formas variadísimas. Su nombre procede de la fina arena que cubre el centro de la sala, y que, en fuerte pendiente, parece dirijirse a tres simas que hay en la parte baja de ésta. Las simas tienen una profundidad de 10 metros y se encuentran cegadas por sedimentos aluvionares, por lo que suponemos su profundidad sea bastante mayor.
La galería de la Arena cuenta, además, con tres gateras que comunican con la sala de la Cena, detrás de la colada que en ésta existe. Al fondo de ella hay una colada suspendida que nos indica policiclismo, al menos donde esta se encuentra.
Referencia
Cuadernos de Espeleología 7
Publicaciones del Patronato de las Cuevas Prehistóricas de la Provincia de Santander
1973








