viernes, 30 de octubre de 2026

Cueva de la Loca I (Ruesga)


Situada en el lugar de Hoyo Frio, en el barrio de Ozana y a escasos metros de la curva que alli da la carretera.

Morfologia superficial

La dolina de Hoyo Frío, en cuyo interior se encuentra el acceso a las cuevas de la Loca I y II, presenta un eje mayor aproximado de 216 metros, un eje menor de 155 y una profundidad de 15 metros, valores que introducidos en los índices de aplanamiento y relación de diámetros, nos da datos que podemos resumir diciendo que se trata de una dolina inversa de forma paraelíptica.

Respecto a la génesis de la dolina, diremos que por las numerosas señales de hundimiento halladas en la misma, existe una circulación hidrica subterránea de cierta importancia y que no sólo suponemos fue la causante de su génesis si no también de su evolución en profundidad, siendo muy posible que esta acción estuviese favorecida por el debilísimo buzamiento de las capas calizas, dada su gran proximidad con el eje anticlinal.

Por último, hemos de decir que por el fondo de la dolina de Hoyo Frío corre un pequeño curso de agua, procedente de la cueva de la Loca I y que, a los pocos metros de curso epígeo, desaparece por una grieta alargada, con el aspecto de ser una diaclasa inclinada, ensanchada por la acción erosiva del agua y que corresponde ya al sistema de la cueva de la Loca II.

Geomorfologia (Morfología subterránea).

Cueva de la Loca I.

Esta cavidad, explorada en cerca de 70 metros, está constituída por un colector principal que tiene todas las características de un tubo a presión, y unas galerías laterales colmatadas, siguiendo todo el conjunto las directrices rectilineas que imponen los sistemas de diaclasas que cubren la zona.

Las paredes del tubo a presión están cubiertas por "tinajas" (asi llamadas por los morfólogos mejicanos y "vagues" de erosión por los morfólogos franceses). Estas tinajas ya las habíamos observado en otras cuevas de Matienzo (cueva de Tiva), de la provincia de Santander (Cueva de la Mea) y en las fotografías de diversas publicaciones, n.º 6 de la revista "Karst" dedicada al complejo de Ojo Guareña, y que, por falta de conocimientos o quizás de documentación bibliográfica, han atribuido a fenómenos de cavitación. Nosotros siempre hemos podido observar que su génesis ha estado ligada a condiciones de turbulencia en unos casos, y en otros, con la existencia de un manto freático. En el primer caso las encontraremos depositadas en la zona de oscilación del nivel piezométrico, siendo sus características las de un gran desorden y una notable tendencia hacia la disimetria en las mismas. En el segundo caso, se presentarán con una distribución muy ordenada y una gran variación en las dimensiones. La importancia de estas tinajas en la morfologia de una cavidad es grande, pues nos permiten dilucidar aspectos tan importantes como el sentido de circulacion de las aguas, y la altura máxima que puede alcanzar el nivel piezométrico. Muchas mar-mitas cavitacionales y parietales como ya fue indicado por, son un tipo particular de estas tihajas, interviniendo en su genesis fenómenos como la corrosión por mezcla de aguas, en relación con microfisuras, etc., y que en modo alguno deberán ser confundidos con los impropiamente llamados fenómenos cavitacionales.

A todo lo largo de este conducto, circula un curso hidrico con un caudal en estiaje (verano 1965) de 5 litros por segundo y que, tras haber efectuado coloraciones en las cuevas de Selvijo y de Orillón, se pudo comprobar que su origen o procedencia era el de las dos anteriores cuevas citadas y que, a juzgar por el corto número de horas que tardaron en efectuar el trayecto que las separa de su resurgencia, este debe de estar totalmente carente de lagos, sifones u otros accidentes que dificultarían o retrasarían la circulación de las aguas. En honor a la verdad, la coloración efectuada en la cueva del Orillón, con 800 gramos de fluoresceina, no surgió al exterior con toda la intensidad que se esperaba, sino con una débil tonalidad: lo cual, sea dicho de paso, nos presenta algunos problemas que están aún por resolver.

Debido a las pequeñísimas dimensiones del conducto colector, que puede alcanzar 50-80 centímetros de anchura, nos fue totalmente imposible realizar el plano del mismo, ya que todo el trayecto ha de efectuarse reptando sobre una helada capa de agua que deja muy pocos centímetros libres para sacar las manos de el y efectuar las anotaciones pertinentes.

Bibliográfica 
Cuadernos de Espeleología 2
Publicaciones del Patronato de las Cuevas Prehistóricas de la Provincia de Santander 1966

sábado, 26 de septiembre de 2026

Bellos sin alma

La riqueza del subsuelo cántabro, que impulsó la progresiva entrada de la región en la sociedad industrial, ha tocado a su fin. 

El reciente cierre de la explotación minera de Reocín, con su siglo y medio de historia, marca el declive de una época dorada en la que la extracción de mineral fue una importante fuente de desarrollo para Cantabria. Pero el valor de los minerales, esas sustancias inorgánicas con que nos obsequia la corteza terrestre, no se mide únicamente en términos económicos, sino que trasciende su propia materia pura e inerte para adentrarse en campos más sutiles, ligados a la belleza y al arte que la naturaleza derrocha en todas sus manifestaciones. Los coleccionistas lo saben, aunque no hace falta ser un experto para asombrarse ante esas hermosas piedras que ninguna mano humana sería capaz de crear.

Referencia 
N°112 Julio-Septiembre 2003
La Revista de Cantabria 

domingo, 30 de agosto de 2026

La Cueva de la Presa (Alfoz de Lloredo)


El nombre de esta cueva le ha sido puesto por los vecinos tras la construcción de la traída de aguas que parte de ella.

Se encuentra ubicada al fondo de un Vallejo que arranca desde la mina de Novales. Llega a su boca una pista construida para las obras de la traída.

La cueva tiene dos bocas: una inferior, natural, por la que se produce la emisión de las aguas; otra superior, abierta cuando menos, ampliada durante las obras. Le sigue un tramo inicial de circulacion rápida y turbulenta, con el cauce profundamente encajonado en un meándro donde se ha levantado el muro de la presa. A partir de el comienza un embalse que , con algunas interrupciones continuará hasta el final de la cavidad.

Primeramente se atraviesa un tramo sinuoso gue termina en una sucesion de marmitas separadas por cuchillas. Desde este punto la galería va a mantener un rumbo constante durante más de 200 m.

hasta alcanzar el caos de blogues final. En este conducto rectilíneo, construido sobre una fractura, el discurrir del agua se resuelve en una sucesión de embalses de escasa profundidad en el momento de la topografia separados en los que el agua circula en forma de rapidos entre cuchillas e incluso, formando alguna pequeña cascada, como la existente en el primer tercio de este tramo de galería. Su final lo marca un caos de bloques cuya escalada y repaso se ha intentado por varios puntos, sin resultađos positivos, habiéndose abandonado por las posibilidades de desprendimiento y la inestabilidad de algunos bloques.

Referencia
El Karst de Udias. Su Estudio Espeleológico
Federación Cántabra de Espeleología
Santander 1983

viernes, 31 de julio de 2026

Cantabria Subterránea. Catalogo de las grandes Cavidades 1997



Primera edición 1997 (2 tomos)
© José León García
Revisión del texto: José Maria Pico
Adaptación gráfica (planos): Luis A. Jorde, José León, Mario Gómez y Santi López.

Colaboración: Virgilio Fernández, Alberto Puerta y Francisco Fernández Ortega.

Fotos Contraportada: FSPELEOIMAGEN, J. León, Santi López, Juan Colina, Francisco Fernández Ortega y Philippe Morverand.

Diseño de Portada: Ramón Cabarga

Título" Cantabria Subterránea. Catalogo de las grandes Cavidades".

Edita: Gobierno de Cantabria 
Depósito Legal: SA-745-1997
Maquetación: Emilio Trigos
Fotomecánica: Santander Fotomecánica
Imprime: América Grafiprint

Colaboración de: Federación Cantabra de Espeleología y Federación Española de Espeleología.

Índice 

Primer Tomo

Presentación
Prólogos
Introducción
Colaboradores
Clasificación por desarrollo
Clasificación por desnivel
Distribución
Entidades espeleológicas

CATÁLOGO POR MUNICIPIOS
Alfoz de Lloredo
Ampuero
Arredondo
Camaleño
Camargo
Castro Urdiales
Cillorigo de Liébana
Entrambasaguas
Guriezo
Herrerías
Liendo
Miengo
Miera
Penagos
Peñarrubia
Puente Viesgo
Ramales de la Victoria
Rasines
Reocín

SEGUNDO TOMO
CATÁLOGO POR MUNICIPIOS (continuación)
Rionansa
Riotuerto
Ruesga
San Felices de Buelna
San Roque de Riomiera
Soba (zona occidental)
Soba (zona oriental)
Solórzano
Torrelavega
Tresviso
Udías
Valdáliga
Valderredible
Vega de Pas
Voto

Cavidades no inventariadas

Anexos

EI Patrimonio o biológico de las cuevas de Cantabria.

EI Museo de Prehistoria de Santander y la Espeleología en Cantabria.

Homenage de espeleólogos al Dr. Castin en su ochenta aniversario.

El desarrollo futuro de la exploración espeleológica en la zona de Matienzo.

EI Macizo de Porracolina.

Las denominaciones de las Grandes Cavidades de Cantabria.

La caliza y el karst en Cantabria.

Sobre el arte de nuestras cuevas cantábricas.

La vinculación entre la geoespeleología y la arqueología.Visión de los marcos legislativo y de reglamentación en el estudio del karst.

La conservación de las cuevas: una asignatura pendiente.

El gran tesoro de Cantabria.

Investigaciones del Spéléo-Club de Paris en el Macizo del Mortillano.

Los yacimientos en las Cavidades de Cantabria.

Grandes travesías en Cantabria.

Cantabria: la región de los grandes sistemas subterráncos.

El arte Esquemático-abstracto en las cavidades de Cantabria.

La paleontología espeleológica en Cantabria.

Bibliografía general.

Publicaciones espeleológicas periódicas más utilizadas.

Nombres principales y sinónimos.

Índice alfabético de las cavidades




martes, 30 de junio de 2026

Cueva de Ruiconoria (Rionansa)

 

Está cavidad tiene un desarrollo total de 481 m, con un desnivel máximo de -23 m.

Se trata de una cueva excavada a favor de las juntas de estratificación, Debido al peculiar régimen hídrico al que se ve sometido está temporalmente de conducción forzada y o  caudal libre, no podemos distinguir en las galerias unas claras caracteristicas "para " o singenéticas, aunque predomina la tendencia paragenética. Los suelos de la cavidad se componen de todo tipo de sedimentos, aunque en la zona de la entrada  predominan los grandes cantos rodados  y en el fondo los sedimentos arcillosos.

Dos son los caudales de agua que podemos distinguir en la cueva; el que penetra por la boca de la misma (periodico) y el procedente del sumidero que se junta con el anterior en el interior de la cavidad. Estos dos rios unidos en un caudal único, solo son accesibles en puntos muy localizados de la cueva.

En la galeria final tenemos tres si fones, habiendo sido superados dos de ellos (el tramo comprendido entre el segundo y tercer sifón, no figura en topografia) . El tercer sifón corta completamente las posibilidades de continuar la exploración. La cueva es anegada totalmente en épocas de grandes crecidas lo cual hace peligrosa si visita.

En cuanto a concreciones, Ruiconoria al igual que todas las cuevas de este sistema, carece completamente de ellas , debido a la gran actividad de sus rios. No obstante debemos destacar la belleza de algunos cristales de cuarzo encontrados en sus galerías procedentes de un pequeño extracto siliceo intercalado en la caliza.

Salvo los tres si fones descritos esta cavidad carece de complicaciones, por lo cual solo es necesario el material personal para su visita.

Referencia
Boletín Cántabro de Espeleología 2
Federación Cántabra de Espeleología
Santander 1982


jueves, 28 de mayo de 2026

Cueva del Calero (Alfoz de Lloredo).

 


La cueva del Calero se halla situada en la provincia de Santander, en la carretera que conduce a Comillas, a unos 100 metros del pueblo de Oreña.

Excavada en calizas del Aptiense, sigue dirección Norte hacia la costa. Su altura sobre el nivel del mar es de 60 metros según la hoja  n°34 del mapa nacional a escala 1:50.000 del Instituto Geográfico y Catastral.

Presenta una entrada amplia, de unos tres metros de alta por dos de ancha. 

El rio, que suponemos influyó grandemente en la formación de la gruta, penetra todavía por su boca, por lo que los primeros metros de la galería de acceso están cubiertos de agua, como ocurre también con sus galerías bajas. Durante el verano, en períodos muy secos, estas galerías llegan a secarse.

Al principio la galería está formada por un tubo a presión que pronto encuentra una diaclasa en la que se abre paso hasta llegar a la “Sala del Caos”, lugar donde se sume el río, el cual se desvía a la derecha. Pasando esta sala nos encontramos con un laminador que nos conduce a otra, que llamamos “Schreibersii” por habitar aquí una colonia de Quirópteros, de la que toma su nombra especifico. En esta sala, comienza la una galería llamada también “Schreibersii”, en forma de tubo a presión que nos conduce a la “Sala de la Arena”, y que tiene algunos gours en su recorrido, la mayoría de ellos secos.

La “Sala  de la Arena”, es una habitación de techo bajo y buenas dimensiones (15x12 m.), que  presenta tres comunicaciones: una a la derecha, que va a dar a varios corredores y dos a la izquierda, que comunican con las salas del “Río” y del “Pozo”, de las cuales, la primera, es la de mayor superficie de la cueva (37x25 m.). 

Las galerías situadas a mano derecha de la “Sala de la Arena” son más altas y secas que  las de la margen izquierda, y nos comunican con una zona de derrubios que llamamos  “Cuatro 

Caminos” y con una galería llamada “de las Cuchillas”. Atravesando esta última llegamos a la “Zona 33” que consta de tres grandes salas unidas entre sí por anchos corredores. En la primera parte de esta zona se distingue claramente el antiguo cauce del rio, forzado en una larga diaclasa de más de un kilómetro de longitud (Galería  de la Diaclasa). En la segunda parte, encontramos una sala descendente hacia la izquierda que nos conduce a la margen del río. Su suelo es algo embarrado y en algunos puntos se  aprecian desecaciones de estructura poligonal. Remontando esta sala, llegamos a la galería señalada en el plano como “Galería 37”, última de la cueva y de regulares dimensiones. Paralela a ésta y por su parte izquierda, encontramos otra llamada  “Intermedia” que comunica en algunos puntos la “Galería del Río” con la “Galería 37”.  Esta última termina en una pequeña sala, desde donde se hace muy difíciles la continuación.

BIBLIOGRAFIA
Cuadernos de Espeleología 7 
Publicaciones del Patronato de las Cuevas Prehistóricas de la Provincia de Santander 1973.

martes, 28 de abril de 2026

Cueva del Cazador (Villaescusa)


 
Otros nombres: Cueva del Rio de Mazo Morín o Mazo Morín X

Cueva: Altitud 80 metros. 
Torca I: Altitud 57 metros. 
Torca II: Altitud 80 metros. 

Es la cueva principal del sistema del Río de Mazo Morín, construyendo la mayor parte 
del cauce transitable del mismo. 

El acceso principal se hace a través de una pequeña  entrada en rampa, que conduce a un pequeño pozo de cuatro metros; por el que  accedemos, atravesando otra pequeña rampa (algo peligrosa a causa del cúmulo de 
piedras sueltas) a la galería del río. Está tiene forma de cañón, de dimensiones 
amplias y unos quince metros de altura en algunos puntos.


Por esta galería se transita, en sentido Norte-Sur, por el cauce del río hasta los dos 
sifones terminales; dejando a ambos lados sectores de galería fósil colgados, algunos 
con bonitas formaciones. Tiene otras dos entradas conocidas, ambas en forma de pozo  en la parte alta del cañón.


La conexión en planta no es difícil con las cuevas del Barro y del Pozo (Mazo Morín IX 
y VIII) por el Sur. La primera es una antigua entrada, en fuerte rampa, hoy cegada; 
mientras que la segunda forma parte del recorrido subterráneo del río, que se sifona en  la sala final. Por el Norte, el sifón donde termina la parte transitable es el mismo que 
encontramos aguas arriba de la Cueva de Los Murciélagos, con lo cual está esclarecido
todo el tránsito subterráneo del agua que se sume en Hontanas, junto con algún pequeño 
caudal (como el que circula por Mazo Morín XI-XII) que proviene de pérdidas hacia el 
Oeste del Regato de Obregón.

Exploraciones

1983 Emilio Muñoz Fernández 
Colectivo para la Ampliación de Estudio de Arqueología Prehistórica C.A.E.A.P.

2000 Grupo de Espeleología e Investigaciones Subterráneas Carballo/Raba (G.E.I.S. C/R).

Asociación Deportiva Pico Tres Mares

3 de Julio de 2010
Desciende la rampa de entrada a la cueva del cazador, hasta el pozo de 4 metros, al no 
llevar equipo de instalación tienen que utilizar un antiguo anclaje de hierro (Clavija artesana), para montar un fraccionamiento y descender el P4. Continuamos bajando por 
una rampa con piedras sueltas que nos lleva a una galería amplia con forma de cañón 
por el que discurre un rio en dirección Norte. 

24 de Mayo de 2011
Localiza la Torca II, después de varios intentos sin demasiado éxito. 

28 de Mayo de 2011
Descienden la Torca II, confirmando la comunicación con la Cueva del Cazador en la  galería principal. 

6 de Octubre de 2011 
Cercana a la Torca II, se escala una chimenea que sale al exterior por una boca 
impracticable. Escalada de galería ascendente cubierta de piedras, posible entrada  colmatada por sedimentos o por un derrumbe.

Referencias 
José Luis Alonso Sánchez (2020): Diario de Actividades. Asociación Deportiva Pico Tres Mares 2010 a 2020.

Mariano Luis Serna, Angeles Valle, Fernamdo Obregon, Miguel Angel Toca Gutierrez y Carlos Gonzalez Luque (2001): Las Cuevas del Valles de Villaescusa