miércoles, 3 de mayo de 2017

Reseña de la Cueva de Cudón



Situación.
Se halla en la localidad de Cudón, Municipio de Miengo, partido judicial  de Torrelavega, a unos 30 m. a la derecha de la carretera de la Pontecilla al Regato de las Anguilas, en el km. 9,300. Su loca1ización no ofrece dificultades.

Descubrimiento y Exploración.
Infamados por el miembro del Seminario Sautuola, don Gonzalo  Canales, de la existencia en el pueblo de Cudón de esta cueva que él había explorado parcialmente y levantando un croquis, se trasladó a ella un equipo de la Sección Espeleológica del Seminario Sautuola, el día  27 de diciembre de 1962.

Vista la longitud e interés que ésta presentaba se realizaron cuatro exploraciones más. Se levantó el plano del total de galerías y se realizó el estudio de ellas. Su exploración no presenta dificultad  alguna, es cómoda de realizar sin exigir material o técnica especial. Las Galerías Nuevas son, por sus características de estrechez de dimensiones y estar recorridas por un curso de agua, algo más duras de reconocer.

Han participado en la exploración los miembros de la S E.S.S,:  A. Pintó,  J. Colongues, R. Hernández, J. A. San Miguel, F. Canales, T. Palacios, M.A. Martínez  Zubieta,  J. M. Noreña,  F. Arija y A. Begines.

Queremos agradecer al miembro de la S.E.S.S., J. Carlos Fernández G., la ayuda prestada en la confección de esta reseña

Enclave Geológico.
La cueva de Cudon se encuentra enclavada al N. de la zona de aire sinclinal de cerca de 30 Km. que se extiende desde Quijas a San Román, ya en las cercanías de Santander, en la banda cretácica correspondiente a la primera transgresión urgoniana y que en nuestra zona presenta unas marcadas. Características análogas a la facies de Flysch Cantábrico.

Debido a que sólo aflora la parte superior del paquete urgoniano, nos ha sido imposible efectuar algún corte vertical para ver su composición estratigráfica, no obstante entre las calizas en que se ha excavado la cueva, se pueden recoger Rhychonellas, Terebrátulas y Rudistos (de los cuales cabe destacar Toucasias y Policonites como el Verneulli),

La zona ha sido estudiada por diversos autores, entre los que cabe Destacar a Mengaud ("Recherches, geologiques dans la région cantabrique"), a Kallrenberg ("La evolución post-variscica de la cordillera Cántabro-Astúrica"), y a Pierre Hat ("Les pays cretaces basco-cantabriques"),

Morfología Exterior.
La zona en que se halla la cueva está constituida por lomas de poca altura, de 50 a 30 m., de formas suaves y redondeadas, cubiertas por prados de alta hierba, entre la que a veces afloran pequeños mogotes de caliza.

No se puede hablar de la existencia de dolinas y lenares, desaparecidos quizá por la erosión que ha dado un perfil tan ondulante a las lomas.

Geomorfologia (Morfología Interna).
En el análisis de la morfología de esta gruta se observan dos grupos de galerías. Un primer tipo de galerías abandonadas ya por las aguas y muy evolucionadas que comprende la casi totalidad de la cueva, estando señaladas en el plano como "Galerías Evolucionadas", cuya temperatura  y humedad es de 11º y 80 por ciento respectivamente.
Un segundo tipo de galerías totalmente distinto al anterior que comprende las llamadas en el plano "Galerías Nuevas".

Galerías Evolucionadas.
Dado el nulo buzamiento de los estratos calizos en que se ha excavado la cueva, el techo de estas galerías es completamente plano, desprovisto de relieves y desnudo de formas reconstructivas en la mayor parte de la cueva. Esto unido a la forma de las paredes: de corte regular, verticales, secas y polvorientas, asimismo desprovistas de todo adorno no litogénico, da la impresión de una construcción no natural de apariencia semejante a las cuevas calcáreas artificiales de la región parisiense. Las formas de erosión han desaparecido a causa de la descalcificación de paredes y techo o por haber sido enmascaradas por la sedimentación. En muy escasos puntos son perceptibles aún algunos fenómenos erosivos; en las conjunciones de galerías, o bien en los cambios de rumbo, se encuentran a veces marmitas, todas ellas en el lecho, ya que dada la poca potencia de los estratos, una media de 25 cm., en las paredes sólo se hallan algunos leñares inversos; en el corte C-C puede verse la forma de un primitivo tubo a presión, como así mismo en el corte D-D, se observa la forma 8 típica de las galerías gravitacionales, que igualmente se hace en la galería inferior correspondiente' al corte J-J, si bien por estar recorrida por un pequeño curso de agua, la incluimos en las llamadas "Galerías Nuevas". Los fenómenos clásticos son relativamente escasos y nunca con bloques de gran tamaño, aunque abundan en el suelo de la cueva detritus caídos del techo y paredes por una lenta descalcificación. 

La sedimentación, muy potente que probablemente habrá cubierto más restos clástico: forma un suelo arcilloso compacto y muy grasiento. A esta acción se debe el cegamiento de los dos laminadores. En cuanto a formas reconstructivas, esta cueva es asimismo pobre en extremo. Sobre la mayoría de las diaclasas se hallan emplazadas cortinas de estalactitas.

Hay alguna colada de escaso colorido. En la galería correspondiente al corte E-E, existe una zona de "gours" secos.

Presentan, pues, estas galerías las características de no activas, habiéndose desarrollado en ellas los periodos de erosión, clástico y litogénico, con mayor o menor potencia en cada uno de ellos. Representan formas de conducción, que creemos eran abandonadas por las aguas,

Descripción de las Galerías Evolucionadas.
El acceso a estas galerías está facilitado por dos entradas señaladas en el plano, La primera de ellas es una "torca" de forma oval muy pronunciada. De 7 m de profundidad, formada posiblemente por hundimiento del techo de la cavidad (corte B-B). (Véase, plano).

La segunda entrada situada al final de la galería principal se abre en un prado a unos 360 m. en línea recta de la primera. De forma elíptica desciende en suave pendiente hasta el suelo de la galería (corte I-I).

La primera entrada da a dos galerías paralelas, de corte rectangular con una altura de 6 m. (corte A-A). La situada a la derecha está formada por dos salas separadas entre sí por un estrangulamiento con colada de sentido descendente en ambas.

En el techo de la segunda sala se abre un agujero a cielo abierto (chimenea). 
La galería principal presenta hasta la llamada Galería del Agua, unas medidas uniformes con una altura de 6 m. y una anchura media de 5 m.

Las paredes, techo y suelo se ajustan a las características generales antes señaladas de corte en estrato.

Al final del primer tramo recto de 80 m. se abre una galería en la misma dirección a la cual se asciende por medio de una colada, subdividiéndose al poco trecho en dos; la divisoria de la izquierda se cierra a los pocos metros, y la de la derecha, estrechándose sensiblemente, 2 m., desemboca en un sala con un cono de deyección de unos 8 m, de altura (y del plano) en el que abundan los restos paleontológicos. A la derecha hay una pequeña sima de 6 m. de profundidad.

A los 150 m. de la entrada se abre a media altura de la pared izquierda de la galería, un corredor de 20 m. de largo con 2 m. de ancho y 2,5 m, de alto, orientado al E. que conserva el corte propio de la galería gravitacional (corte D-D).

Sigue la "Galería del Agua" con un tramo de 60 m. con altura de 6 m. y anchura de 5 m., al final de la cual hay una columna estalagmítica por la que desciende gran cantidad de agua, que ha formado a lo largo del suelo una colada de gran potencia, remansándose al final en un pequeño lago hipogéo.

Se abre ahora un tramo recto, de 90 m. de longitud con una altura de 2 m., y una anchura normal de 5 m., excepto un punto en que alcanza 14 m. A mitad de la galería se inicia en el suelo una zona de "gours" ya secos con los umbrales hundidos y cubiertos de fina arena que alcanza una longitud de 45 m.

Aquí la galería se divide en dos; subdiviéndose el ramal derecho en otros dos, muy bajos de altura, estrechos y con gran cantidad de agua. El ramal izquierdo sigue 80 m. abriéndose a la "Sala". Tiene esta una altura de 12 m. y en ella se abren cuatro galerías. En la pared W. de esta Sala hay una colada de unos 10 m. de alta en cuya parte final se observa una boca que pudiera corresponder a una galería superior, pero que no se pudo alcanzar por falta de material específico, pertigas necesario  para remontarla.

Dos galerías, orientadas sensiblemente al N. se unen a los pocos metros constituyendo las "Galerías Nuevas".

La "Galería de los Grabados" tiene una longitud de 70 m. con una anchura de 3 m. y una altura que oscila entre 2 y 3 m. ajustándose su forma a la rectangular y su morfología a la general antes descrita.

Se inicia en su final una colada que permite pasar reptando a una nueva galería muy estrecha y baja de techo, en la cual se pudo apreciar unos grabados sobre el techo y paredes que describiremos en el estudio arqueológico.

Sigue, a partir de la Sala, la Galería Principal 30 m., con pozos que comunican con el piso inferior del el riachuelo (corte J-J), subdividiéndose en dos brazos. El izquierdo constituye. un largo laminador de más de 170 m., que volviendo sobre la zona ya descrita de la Galería Principal, aunque a menor nivel, va en zig-zag, situándose en algunos puntos bajo la Galería Principal (corte E-E). Tiene al comienzo una anchura de 4 m. y una altura de 0,50 m. con forma rectangular. Estas medidas van estrechándose hasta cerrarse el paso por completo.

Continúa la Galería Principal con grietas en el suelo que permiten el paso hasta el piso inferior con agua (corte F-F). En la pared izquierda hay un zigzagueante y estrecho corredor que comunica con el laminador antes descrito. En esta zona, ya próxima a la segunda salida,' es necesario remontar una colada resbaladiza, a partir de la cual baja la altura del techo hasta unos 2 m., al tiempo que  se estrecha. Sensiblemente, 2 m.

 A partir de aquí se abre el tramo recto más largo de toda la cueva, unes 100 m. de los cuales 67 m. forman un laminador.

Esta galería, en que se abre la segunda salida tiene una longitud de 33 m. hasta el laminador con una anchura y altura que oscilan la primera entre 4 y 6 m. y la segunda entre 2 y 3 m. Destaca aquí la presencia de formas de precipitación tan raras en el resto de la cueva.

El laminador comienza con una altura de 0,50 m. descendiendo paulatinamente hasta llegar en su parte final a 0,20 m. Su anchura varía de 5 m. máxima a 2,50 m. mínima. El suelo es arcilloso al comienzo, con pequeñas piedras que molestan al reptar, haciéndose después de arenisca.

 Con este laminador cegado por la deposítacíón de arenisca se acaban las llamadas "Galerías Abandonadas". Galerías nuevas.

Estas galerías presentan una morfología distinta a las anteriores, estando recorridas por pequeños cursos de agua. Emplazadas sobre diaclasas presentan un corte triangular, al tiempo que su representación en plano es más sinuoso que la anterior, lo cual evita la sensación de artificiosidad que referimos al tratar de las "Garrías Evolucionadas".

Los, fenómenos de erupción son bien perceptibles en las paredes. El suelo está cubierto en algunas zonas por cantos rodados de pequeño tamaño, mientras en otras es la arcilla, extremadamente fina y húmeda, la que cubre el suelo.

Los fenómenos clásticos están representados por dos caos de bloques. El de la "Sala del Caos" está compuesto por bloques de gran tamaño, aunque no se ha podido precisar volumen ya que se encuentran cubiertos de arcilla. El otro caos es de menor consideración. Aún hay en las galerías mas formas clásticas pero aisladas y de menor cuantía, que adquieren un aspecto puramente local.

Los fenómenos reconstructivos son aquí más abundantes y variados que en las galerías ya descritas, y sus formas, de pequeño tamaño, son ricas en colorido y gran belleza.

Concreto pues la morfología diremos que se  trata de galerías emplazadas generalmente sobre diaclasas, aun totalmente no evolucionadas y vivas, aunque con formas clásticas y lítogénícas.

Descripción de las Galerías Nuevas.
Comenzamos a describirlas a partir de lo que hemos llamado Sala. De ésta parten dos galerías en dirección N.

La de la derecha, emplazada sobre una diaclasa, es sumamente estrecha uniéndose a los 16 m. a la otra. Esta, sigue asimismo una díaclasa con una longitud de 65 m. y anchura de 2 m. Es de planta sinuosa y corte triangular de 6 m. de altura como se observa en el H-H. Esta galería carece de formas de precipitación y las paredes son secas, aunque el suelo sea de arcilla muy húmeda, formándose en algunas zonas pequeños lagos o pozas Ensanchándose en su final y con algún bloque, se abre a la llamada Sala del Caos, de forma cuadrangular con unas dimensiones aproximadas de 17  por 17 m, estando cubierto el suelo con bloques de gran tamaño que a su vez están cubiertos por fina arcilla sumamente resbaladiza. Es de suponer que la caída de los bloques junto con la formación de la Sala, sea debida a los fenómenos de cecalcíficación en el lugar de conjunción de varias diaclasas  o leptoclasas

En los vértices E y W, de esta Sala hay dos corredores imposibles de seguir por su estrechez de los que salen dos cursos de agua muy pequeños que tras unirse en el centro de la Sala penetran en una galería abierta en el vértice SW.. Perdiéndose por una desviación de esta misma galería, cuya  longitud es de 20 m., anchura de 2 m. y altura de 3 m. La corriente de agua está señalada en el plano por líneas de punto y raya y su dirección por una flecha.

Los signos de interrogación marcados en el plano señalan gateras que por su estrechez es imposible explorar.

En la pared W de la sala, la opuesta a la galería de entrada, se abre otra galería de corte triangular, con anchura de 2 m. Y alturas de 2 a 4 m. extremadamente abundante en estalactítas, estalagmitas y coladas  que sigue 10 m. abriéndose en el costado de la llamada "Galería del Río"

Que en su parte izquierda se cierra a los 17 m., continuando el brazo derecho recorrido por un río, que precisamente se pierde a través de la pared frente a la galería que comunica la Sala del Caos con la Galería del Río. Esta sigue 30 m., en que hay una desviación a la derecha de más de 110 m.  De longitud, tiene corte rectangular con una anchura de 2 a 4 m. Y una altura de 2 m. que va decreciendo hasta impedir el paso en la parte final. A 17 m. de la entrada hay un caos de bloques de regular tamaño, estando cubierto el suelo por una gruesa capa de arcilla y en algunos lugares hay formas litogénicas, abundando sobre todo en el final de la galería.

Sigue la "Galería. Del Río" unos 45 m. en que se cierra, brotando el agua entre las rocas. A la derecha Se abre una galería secundaria de 35 m. de longitud. Las paredes están erosionadas por la acción del agua, sin formaciones, y el suelo cubierto de cantos.

En la "Sala" y en la galería que en ella se abre, hay tres pozos (señalados en el plano como tales) (que comunican con una galería inferior por la que discurre un pequeño curso ele agua.
La longitud de esta galería es de 130 m. y su forma es gravitacional (corte J-J) discurriendo el río por el tubo a presión inferior, presentando los superiores las paredes cubiertas de arcilla seca.
Debido a su estrechez es imposible seguir la exploración de esta galería siguiendo el río o bien remontándole.

Hidrologia
En la parte final de la cueva hemos descrito ya la existencia de varios cursos de agua. Para su verificación se usaron dos productos químicos no se pudo emplear fluoresceína colorante vegetal y azul de metileno, que según se comprobó no tienen utilidad para estas experiencias por su escaso poder y estabilidad.

El comienzo del río se localiza en la parte final de la Galería del mismo nombre. Del primer ramal de la derecha proviene un curso de agua que se une al principal. El segundo ramal de la derecha tiene asimismo otro curso, pero se pierde en un caos de bloques 17 m. antes de llegar a la Galería del Río, y no se ha podido comprobar si se une al rio principal.

Este se pierde debajo de una colada frente a la galería que conduce a la Sala del Caos.
En esta hemos hablado ya de la existencia de un riachuelo que se pierde asimismo por una estrecha gatera,

Creemos que el río que se encuentra en la Sala y en la galería principal corresponde a la unión de los que circulan por las "Galerías Nuevas", pero nada se ha podido demostrar.

Existen en un radio de acción de 1 km. de la cueva, tres surgencias, lo que hace suponer que el agua sale a la superficie por alguna de ellas, aun que es posible que descienda a la Ría de Suances, que dista unos pocos cientos de metros, siendo la altura de la cueva sobre el nivel de la ría de 30 m.

Espeleogenesis.
Esta cueva es una antigua forma de conducción de un río que seguía un eje general de E. a W. cuyo origen nos es desconocido y que probablemente iba a desaguar a cualquiera de los manantiales antes mencionados o a la Ría de Suances.

La excavación de la cueva, se vio favorecida, por la existencia de las junturas maestras de los planos de estratificación, utilizando como líneas directrices el sistema de dlaclasas de dirección N.-S. Y E.-W., que atraviesa la zona.

Hemos hablado ya a lo largo de la descripción de los diferentes periodos de la vida de la cueva, con un primer tubo a presión, galería gravitacional con la inauguración de un piso inferior y los distintos fenómenos clásticos y reconstructivos.

Bibliografia.
Speleon, tomo VI, núm. 1-2, p. 64, Oviedo, 1955.

N. LLOPIS LLADO: Nociones de espeleología, Barcelona,
1954.

F. TROMBE: Traité de spéléologie, París, 1952.

Memoria de la Asamblea de Carranza, G.E.V.,
Bilbao, 1959.

Arqueologia.
Ya en 1934, E. Alcalde del Río (1) cita el descubrimiento en esta cueva de varios objetos visigóticos; una placa y un broche de cinturón; una pieza que dicho arqueólogo califica de "osculatorio"; una jarrita de bronce y junto a ellas restos de una bandeja.

Más tarde, en el año 1940, fue excavado el yacimiento de la cueva por D. Nicolás Balbotín, dueño de la finca en que se halla enclavada, sin solicitar la previa autorización de la Comisaria Provincial de Excavaciones Arqueológicas, realizándose ésta por tanto bajo ningún control científico. Al parecer dio útiles que hoy se hallan desperdigados por distintos museos nacionales (Museo de Sevilla) y colecciones particulares del Musteriense, cerámicas del Bronce, y más restos visigóticos.

Todos estos hallazgos no se han podido estudiar a causa de la falta de detalles sobre la excavación y de la diseminación de los materiales. Hoy en día el yacimiento ha desaparecido casi completamente.

 A unos 115 m. de la entrada, en el lugar señalado en el plano con Y. se ha encontrado un yacimiento paleontológico, con abundantes restos de Cervus elaphus, bóvido y numerosos restos in determinados  de caza menor.

En la llamada Galería de los Grabados, en su parte final, el techo y paredes están cubiertos de una arcilla amarilla, muy plástica, sobre la que se observan innumerables huellas de grabados del tipo llamado "macarroni".

Este tipo de grabado se realiza dejando deslizar dos, tres o cuatro dedos juntos sobre la arcilla, dibujando la figura deseada.

Los "macarroni" encontrados en esta galería cubren un gran panel del techo y paredes, formando caprichosas espirales rehundidas en la arcilla o anchas bandas enrolladlas y entrelazadas que se cruzan entre sí formar una determinada figura animal o humana. Otras muestras ele este estilo se encuentra en las cuevas españolas del Castillo, Chimeneas, Hornos de la Peña, Altamira, etc. Y también en las francesas de Font de Gaume, La Vache (Aricge), Cobarelles, etc.

E. Breuil y H. Obermaier (2) consideran este tipo de manifestación artística. Del hombre paleolítico como auriñaciense, pero sería interesante consignar su posible relación o igualdad cronológica con el hallazgo ya citado de piezas musterienses en el yacimiento de la entrada no se excluye la posibilidad de que hayan existido otros niveles del paleolítico superior lo cual indica que la cueva sólo fue habitada en tal periodo, aunque no hay ningún indicio que permita suponer que únicamente fueron pintadas las cuevas habitadas, aún más, existen cuevas com. Numerosas manifestaciones artísticas en las que no se han encontrado restos de haber sido habitadas.

Es este un problema que por el momento no es posible resolver, sobre todo porque el yacimiento ha sido totalmente arrasado.

(1) H. Alcalde Del. Rio: Vario, objetos de los primeros tiempos
Del Cristianismo en la Península. Tir. Aparte del Anuario del
Fac. de Archiv. Bibliol. y Arqueol. Madrid 1934, vol. I.

(2) H. BREUIL y H. Obermaier: La Cueva de Altamira. Madrid, 1935.


Referencia
Cuadernos de Espeleología 1
Publicaciones del Patronato de las Cuevas Prehistóricas de la Provincia de Santander
1965

domingo, 2 de abril de 2017

Aportaciones de los Grupos de Espeleología al Conocimiento del Patrimonio Arqueológico de Cantabria (1909-1987)



















Algunas citas del Siglo XVIII sobre intentos frustrados de exploración o descripción de cavidades nos indican el temprano interés que este fenómeno despertó entre eruditos y curiosos locales, ansiosos de plasmar algún detalle único, extraño o maravilloso, no sin dejar correr la imaginación en casi todos los casos.

Pero el verdadero afán de estudio y clasificación no comienza hasta finales del XIX, con textos como el famosísimo de Puig y Larraz, catálogo nacional en el que aparecen grutas cántabras como Cullalvera.

Es un poco más tarde cuando se dan a conocer las primeras aportaciones importantes al estudio del tema, que serán realizadas por los pioneros de la arqueología en nuestra región (Sautuola, Pérez del Molino, Alcalde del Río, Sierra, Carballo, etc.). El primer estudio espeleológico (aunque aplicado a la arqueología)
Será realizado por Carballo, quien publica en 1909 un pequeño artículo de sólo un par de páginas, denominado "De Espeleología". A este autor se debe el primer intento de formación de un grupo de prospección arqueológica (Sección Espeleológica de Santander), que seguramente no fructificó.

Hacia finales de la década de los 50 y principios de los 60 comienza la andadura de los primeros grupos de espeleología, probablemente influidos por el desarrollo que ha adquirido ésta en otras zonas del estado.     En Cataluña, o en otros países como Francia, que tiene grupos estudiando Cantabria-, así como por la difusión de obras generales de esta disciplina, de los que los mas conocidos son los libros de divulgación de Casteret, algunos traducidos al castellano en ese momento.

El primer grupo conocido es el "Grupo Juvenil de Espeleología", ligado al Frente de Juventudes y fundado en 1957, con una trayectoria muy mal conocida

Debido a la carencia de publicaciones. De sus exploraciones han quedado, por desgracia, abundantes evidencias en forma de grafitis y fundamentalmente pintadas (carburadas), como las aún visibles de las Cuevas de Ambrosero (Blanchard, etc)

Desde el Museo Provincial de Prehistoria y Arqueología de Santander se fomentará la creación de un grupo de arqueología (Seminario Sautuola, fundado en 1962), que en un principio se dedicará únicamente a esa materia, aunque "casi inmediatamente nacerá la Sección de Espeleología del Seminario Sautuola (S.E.S.S.).
Con una clara interrelación. Recientemente se ha cumplido el veinticinco aniversario de S.E.S.S., único grupo que perdura de los dos, con otra nomenclatura (Sección de Espeleología Sautuola de Santander). El Seminario desarrollará esencialmente tres puntos concretos:

1.- Estudio y revisión de los yacimientos clásicos peor conocidos y revisión de los importantes hallazgos efectuados en la década anterior por el equipo de camineros de la Diputación. En este contexto están las investigaciones  en Cudón, Linar, Covalejos, etc ...

2.- Exploración y prospección intensiva de zonas geográficas concretas fundamentalmente costeras, como Santillana del Mar, La Busta, etc., en donde adquiere mucho más protagonismo la Sección Espeleológica.

3.- Desarrollo de los estudios de los momentos peor conocidos de la Arqueología regional (etapas prehistóricas con cerámica, la Repoblación... )

Posteriormente S.E.S.S. (más libre y menos atado a las cuestiones arqueológicas) realizará importantes trabajos espeleológicos en su vertiente  karstológica, a diferencia del Seminario, que sufrirá un largo estancamiento.

El ejemplo de S.E.S.S. sirve en ese momento como revulsivo para los demás grupos de la región, tanto por su larga trayectoria como por la cantidad y calidad de materiales y esfuerzo humano que emplearán en sus investigaciones, y por el dominio que obtienen de las publicaciones espeleológicas locales, con una revista propia (Cuadernos de Espeleología) que alcanzará los diez títulos.

A finales de los sesenta y principios de los setenta funcionaron varios colectivos espeleológicos, entre los que merecen ser destacados la Asociación Espeleológica Ramaliega (A.E.R.), realizadora de una importantísima labor en la  zona de Ramales y alrededores, hallando un buen número de yacimientos y publicando gran parte de manera magistral en varios artículos de Cuadernos; el  Speleo Club Cántabro (S.C.C.) fundado en 1975, que estudiará preferentemente la zona occidental de Cantabria fundamentalmente la cuenca media del Nansa, hallando un importante núcleo de yacimientos, entre los que resaltan varias cavidades con Arte Rupestre Paleolítico; El Grupo Espeleológico La Lastrilla (G.E.L.L.), que estudia la zona oriental, principalmente Castro Urdiales y municipios próximos y que aunque se conozcan abundantes referencias de sus descubrimientos arqueológicos, hoy por hoy son poco conocidos por la falta de las correspondientes publicaciones; y el Grupo Espeleológico de Santander (G.E.S.) fundado en 1976, rama espeleo1ógica del Club Alpino Tajahierro, que ha trabajado en distintos puntos de la región, pero con una actividad netamente deportiva, del que desconocemos cualquier tipo de hallazgo arqueológico.

Son referencia obligada además otros grupos de mucha menor trayectoria, varios de los cuales se legalizaron por la necesidad coyuntural del momento, (entre otros, creación de la Federación Cántabra de Espeleología) o no lo hicieron.

Destacamos algunos de pequeñas localidades, por conocérseles hallazgos, como el Grupo de Espeleología de Peña Castillo, que exploró la zona de Camargo; el Grupo "Expresión 73" de Astillero y posteriormente el conocido G.E.Y.M.A., que investigó la zona de Peña Cabarga, Rucandio y Piélagos; el Grupo Espeleológico de Cabezón de la Sal, que exploró la zona de Ruiloba, etc. y algunos grupos de escindidos de S.E.S.S. como el Alcaparra's Cave Club de muy corta trayectoria, y sobre todo el grupo "Perduraremos un siglo confederación de inválidos acostumbrados a tropezar insistentemente en cavidades abruptas (P.U.S.C.I.A.T.I.C.A), quienes han reconocido importantes yacimientos.

Sigue la lista con el Grupo Espeleológico de Reinosa, el Grupo Espeleológico de Matienzo, la Sección de Espeleología Picos de Europa, etc. En fechas recientes se ha creado la Federación Cántabra de Espeleología, reuniendo a todos los grupos de la Región y a la que se debe la publicación del Boletín
Cántabro de Espeleología, en donde informan de los resultados de sus trabajos de campo.

Además se crean nuevos grupos que, a pesar de su corta trayectoria, tienen un gran protagonismo como descubridores casuales de yacimientos arqueológicos: el S.E.I.S. Hornos de Torrelavega, que desgraciadamente todavía no ha publicado nada; el G.E.I.S. C/R de Maliaño, que ha colaborado y colabora con el C.A.E.A.P.; el S.A.E.C., cuyos miembros procedían de S.E.S.S. y la Sociedad Espeleológica Lenar (S.E.L.) cuyos miembros procedían del G.E.S., cuya principal  actividad ha sido la deportiva.

No queremos finalizar sin referirnos, aunque superficialmente, a las importantes aportaciones de grupos foráneos, tanto nacionales como extranjeros.

Entre los primeros destacan el Grupo Espeleológico Vizcaíno que ha trabajado sistemáticamente en la zona oriental y el Esparta de Baracaldo, con algún hallazgo referenciado

Entre los segundos destacan dos con muchos asias de investigación ambos; el Speleo Club de Dijon (S.D.C.), francés, tradicionalmente en la zona del Asón, y el grupo inglés Sociedad Espeleológica de la Universidad de Manchester (M.U.S.S.), que continúan trabajando en la zona Matienzo-Voto y proximidades.

Como resumen podríamos destacar el gran protagonismo de la Espeleología en un campo tan fundamental en la Arqueología como la prospección, base necesaria y obligada de los estudios de Prehistoria. A continuación se enumeran los hallazgos efectuados por cada grupo, comenzando por los locales, siguiendo
los nacionales y por último los extranjeros, todos en orden de antigüedad. Para dotar de mayor agilidad al texto se dedicarán breves párrafos a cada grupo, pues pretende ser solo una relación básica de las actividades en este campo.

Asociacion Espeleologica Ramaliega (A.E.R.)

Speleo Club Cantabro (S.C.C.)

Grupo Espeleologico La Lastrilla (G.E.L.L.)

Grupo de Espeleologia de Peñacastillo

Grupos Antiguos de Astillero-Camargo (Expresion 73 y G.E.Y.M.A.)

Otros Pequeños Grupos Locales

Perduraremos un Siglo Confederacion de Invalidos Acostumbrados a Tropezar Insistentenmente en Cavidades Abruptas (P.U.S.-C.I.A.T.I.C.A.)

Sociedad Espeleologica de Investigaciones Subterraneas - Hornos (S.E.I.S.-Hornos)

Grupo de Espeleologia E Investigaciones Subterraneas Carballo Raba (G.E.I.S. C/R)

Sociedad de Actividades Espeleologicas de Cantabria (S.A.E.C.)

Grupo Espeleologico Vizcaino (G.E.V.)

Grupo Esparta de Baracaldo (G.E.B.)

Asociacion Deportiva Cultural S.T.D.

Speleo Club de Dijon (S.D.J.)

Manchester University Speleological Society (M.U.S.S.)

Descubrimientos Espeleologicos mal Documnetados

Bibliografia Esencial

Referencia
Boletín Cántabro de Espeleología 8
Federación Cántabra de Espeleología
Santander 1987

jueves, 9 de marzo de 2017

Cueva de Cualventi de Oreña



Esta topografía fué realizada en 1972, juntamente con "Los Valles", por los siguientes miembros de la S,E.S.S.: E. Villazán, J. del Prado, E. Hernández y R. Prieto. Dibujos R. Prieto. Habiendo sido adaptada a esta publicación por el grupo G.E.I.S. C/R.

Es una cueva inactiva a excepción de la galería final, por la que circula un riachuelo en épocas de muchas lluvias. Presenta una complicada evolución.

El descenso al nivel inferior puede realizarse, con el material debido, desde el punto "S". A una cota inferior se encuentra la "Cueva de los Valles", mas cerca del nivel de base hídrico.

Tiene valor arqueológico, siendo en la actualidad muy conocida. Fué excavada, casi seguro, por primera vez por Augusto González Linares en 1877, pudiéndose llegar bajo su cata, siguiendo el piso inferior.

El nombre de la cueva es una degeneración del latín; "Cueva del viento".


Bibliografía

BOHIGAS, R,; PEÑIL, J,; MUÑOZ, E. (1984): "Las ocupaciones recientes en cuevas", Boletín Cantabro de Espeleología, 4, pp, 140-159.

BOHIGAS ROLDAN, R, (1986): "Yacilientos arqueologicos medievales del sector central de la montana cantabrica" Monografías Arqueologicas de la A.C D.P.S, , 1,

CALDERON y ARANA, S, (1877): 'Caverna de Oreña", Boletín de la Institución Libre de Enseñanza, 1, nº2.

GARCIA GUINEA, M A.; RINCON VILA, R, (1978): "Primeros sondeos estratigraficos en la Cueva de Cualventi, Revista de la Universidad de Santander, 1,

GARCIA GUINEA, M,A, et alii (1985): Historia de Cantabria, Ediciones de Librería Estudio,

GONZALEZ MORALES, . R, (1982): "El Asturiense y otras culturas locales' , Monografías deL Museo y Centro de Investigacion de Atamira, 7,

GONZALEZ SAINZ, C,; GONZALEZ MORALES, M,R, (1986): La Prehistoria en Cantabria, ediciones Tantín.

MUÑOZ FERNANDEZ, E, (1984): "El Asturiense y las culturas Post-Asturienses", Boletín Cantabro de Espeleologia, 4, pp, 93-102,

MUÑOZ FERNANDEZ, E,; SAN MIGUEL LLAMOSAS, C, (C,A,E,A,P,) (1987): "Carta Arqueologica de Cantabria", (En prensa).

Referencia
Boletín Cántabro de Espeleología 8
Federación Cántabra de Espeleología
Santander 1987

miércoles, 1 de febrero de 2017

Encuentro Cántabro de Espeleorescate 1986

INFORME DE LA ACTIVIDAD

0.- Entidades Vinculadas con el Encuentro
Federación Cántabra de Espeleología
Servicios Provinciales de Protección Civil
Dirección Regional de Juventud y Deportes
Federación Española de Espeleología

l.-Programa
Viernes, 31 de Octubre
Presentación del Encuentro
Sábado, 1 y Domingo 2 de Noviembre
Prácticas Exteriores en la Escuela Nueva del Faro

Viernes, 7 de Noviembre
Concentración en el refugio de la Federación Española de Espeleología en San Pedro de Soba

Sábado, 8 de Noviembre
Simulacro de Rescate en la Sima Procelosa

Domingo, 9 de Noviembre
Análisis del Simulacro.Organización del Espeleosocorro Cántabro

2.- Monitores
Luciano Sedano de Celis (S. Protección Civil)
Francisco Javier López Jorde (S. Protección Civil)
Vicente Manchado Vizoso (S. Protección Civil)
Pedro Antonio Diez Hoz (G.E. La Lastrilla)
Enrique Ogando Lastra (G.E. La Lastrillá)
Luis Carlos Martínez de la Fuente (S.E. Lenar)
Laureano LLata Rodríguez (S.E. Lenar)

3.- Participantes

GRUPO ESPELEOLOGICO LA LASTRILLA
Rolando Fernández Vergara
Juan Manuel Herrán Ayarza
Javier Vegas Hernández

SPELEO CLUB CANTABRO
Miguel Alfageme Pérez
Santiago Benito López
Angel Rodríguez González

SECCION DE ESPELEOLOGIA E INVESTIGACIONES SUBTERRANEAS
José Luis Alonso Ceballos

SOCIEDAD ESPELEOLOGICA LENAR
Mercedes Hernando Hernando
Jesús Cuevas Madariaga

SECCION DE ESPELEOLOGIA SAUTUOLA DE SANTANDER
José Ramón Alvárez Fano

ASOCIACION ESPELEOLOGICA RAMALIEGA
Angel García Fuente

Servicios Provinciales de Protecion Civil                                        
Francisco Javier Calleja 
Elias                                                                                 
Alejandro Catalina Pena                                                                                                  
Emilio López González
José Alfonso Pedraz Fernández                                                                                 
Eduardo Perujo Pedreira                                                                                                
Angel Luis Valero Leguina                                                                                            
Pedro Zubieta Hillenius

4.- Desarrollo de las Actividades
Viernes, 31 de Octubre: Presentación del Encuentro

*Presentación de Participantes
*Aspectos burocráticos del rescate
*Actividades a realizar
*Tornos: Poma, Ballarín Jocrey

Sábado, 1 de Noviembre: Escuela Nueva
*Ejercicios ejecutados por los monitores: polipasto con derivaciones, contrapesos, tirolinas y tensados, contrapeso y tirolina
(Estos ejercicios fueron grabados por Tele-Cantabria).

*Nudos Especiales                                                                                                                         
Domingo, 2 de Noviembre: Escuela Nueva                                                         
*Idénticos ejercicios a los de la víspera, ejecutados por los participantes.

Viernes, 7 de Noviembre: Concentración en San Pedro de Soba
*Preparación de la actividad del día siguiente

Sábado, 8 de Noviembre: Simulacro de rescate en Procelosa

*Retirada de la camilla desde -114 mts.
*Intervención de todos los participantes
*Día muy lluvioso, que dificulta el rescate
*Sistemas Utilizados: Polipastos con derivaciones y tirolinas.

*Tiempo. estimado 6 h. 30 m.; tiempo real: 8 h.

Domingo, 9 de Noviembre: Lavado del Material y Análisis del Simulacro.

*CONCLUSIONES: Buena actuación a pesar del mal tiempo y considerando que se trata de la primera actuación conjunta del Espeleosocorro Cántabro.

5.- Organización del Espeleosocorro Cántabro

Como colofón a ésta primera actividad conjunta del Espeleosocorro de Cantabria, se eligieron a los integrantes del consejo asesor del Consejero Técnico y a los jefes de equipo, y como cabeza de toda la estructura al Consejero Técnico-Vocal de Espeleosocorro de la Federación Cántabra de Espeleología los resultados fueron los siguientes:

Consejero Tecnico:
Vicente Manchado Vizoso
Comisión Asesora del Consejero Técnico
Francisco Javier López Jorde
(Suplente del C.T. y Jefe de Equipo)
Pedro Antonio Diez Hoz
(Jefe de Equipo)
Laureano Llata Rodríguez
(Jefe de Equipo)
Luis Carlos Martínez de la Fuente
(Jefe de Equipo)
Enrique Ogando Lastra
(Jefe de Equipo)
Luciano Sedano de Celis
(Jefe de Equipo)

Para reuniones posteriores quedan pendientes de ser definidos los siguientes extremos: 

1º.- elaboración de la lista definitiva de los integrantes del Espeleosocorro Cántabro (E.S.C.); 
                                                               
2º.- elaboración de las fichas individuales de todos los miembros del Espeleosocorro Cántabro, en las que se hará constar además de los datos personales el nivel técnico personal y su historial de intervenciones en rescates; 3º.- establecer la lista de los componentes del Grupo de Intervención Rápida y discutir el material que debe llevar y los datos que deberá tomar; 4º.- programación de nuevos encuentros.

6.- Material Utilizado, Aportaciones y Subvenciones Concedidas
Vehiculos: Nissan Patrol (Protección Civil)
Land Rover (Protección Civil)
Vehículos de los participantes.
Cuerdas: Protección Civil
Escuela Cántabra de Espeleología
Sociedad Espeleológica Lenar
Material Mecánico: Protección Civil
Escuela Cántabra de Espeleología
Sociedad Espeleológica Lenar
Material Personal

Subvención Económica: Dirección Regional de Deportes (50.000 Pts.)
Aportaciones: Federación Española de Espeleología (Uso del refugio)

7.- Balance Final 
Es considerado muy positivo por el total cumplimiento del programa,
por el alto grado de participación y por la organización inicial del Espeleosocorro Cántabro.

Referencia 
Boletín Cántabro de Espeleología 7
Federación Cántabra de Espeleología
Santander 1986

viernes, 6 de enero de 2017

Macizo de Peña Cabarga (Medio Cudeyo 2003-2020)


Entre los años 2003 y 2004. Las Prospección en la Sierra de cabarga, dan como resultado la catalogación de 26 Cavidades (20 Torcas y de 6 Cuevas). Entre estas cavidades destacan, la Torca del Laurel -65 m., y la Torca de las Raíces -55 m.


Entre los años 2003 y 2005. Exploramos la Cueva de los Moros de San Salvador, con un desarrollo conocido de 80 m. Nuevas exploraciones dan como resultado, el aumento de su desarrollo final a 500 m,

El 26 de Marzo de  2006. Exploramos la Torca de las Raíces, con un desarrollo conocido de 64 m. y un desnivel de -55 m. Nuevas exploraciones dan como resultado, el aumento de su desarrollo final a 85 m. y -55 m.


Entre los años 2006 y 2007. Las Prospección en la Sierra de Cabarga, Santiago de Cudeyo y Pico Llen, dan como resultado la catalogación de 9 Cavidades (4 Torcas y de  5 Cuevas).

El 21 y 28 de Junio de 2008. Se explora la Cueva de los Calderones con un desarrollo conocido de 70 m., nuevas exploraciones no dan resultados.

El 19 de Abril de 2008. Se explora la Cueva de la Pinanquera con un desarrollo conocido de 43 m. Nuevas exploraciones dan como resultado, el aumento de su desarrollo final a 85 m.


Entre los años 2007 y 2010. Las Prospección en San Vitores, Riod y La Ida, dan como resultado la catalogación de 3 cavidades (2 Torcas y de 1 Cueva) y la localización de cavidades ya conocidas (Cueva de Los Moros, Cueva de los Murciélagos, Cueva de Santibáñez I, Cueva de Santibáñez II, Covachona, Cueva de la Prementera, Cueva de Prementera II, Cueva de la Pinanquera).Entre estas cavidades destacan, el Sumidero del Pozo del Cubón de 74 m

Entre los años 2010 y 2020. Las Prospección en la Sierra de cabarga, San Salvador, dan como resultado la catalogación de 26 Cavidades (6 Torcas y de 3 Cuevas). Entre estas cavidades destacan, la Cueva de Rolamedia de 38 m.


La realización de las actividades en el Macizo de Peña Cabarga, no hubiera sido posible sin la colaboración de las siguientes personas: Alberto Bastante Ruiz, Alberto Santos Sánchez, Andrés Fernández Señas, Ángela Evangelina González Amador, Ángeles Valle Gómez, Borja Santin Barrero, Carlos Rodion Sainz de la Riva, Daniel Martínez Prieto, Emilio Muñoz Fernández, Francisco Rodríguez Alcalá, José Luis Alonso Sánchez, José Manuel Zarate Alcarate, José Ortiz Ruiz, Mariano Luis Serna Gancedo, Miguel Ángel Pérez Pontón, Miguel Peces Martínez, Pablo Moral Balbas y Virginia García Celis


Referencias 
1. José Luis Alonso Sánchez (2010): Diario de Actividades. Asociación Deportiva Pico Tres Mares 2002 a 2009.

2.-José Luis Alonso Sánchez (2020): Diario de Actividades. Asociación Deportiva Pico Tres Mares 2010 a 2020.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Sima de la Luna Llena (Alfoz de Lloredo)


Sinonimos: A 32
Lugar: Pozo de Peña Monteros
Desnivel: - 180 m.
2006 El 4 de marzo el Speleo Club Cantabro logra la conexión de la Luna Llena con la Cueva de Udias o Rescaño (Udias).

Sociedad Espeleologica Lenar

Está situada en el térnino municipal de Alfoz de Lloredo, junto al pozo minero de Peña Monteros. Se abre junto a la pista forestal que discurre por encima del pozo y sus instalaciones, en una pequeña dolina, junto a la curva más pronunciada del camino.
Consta de una rampa de 8 m., queda acceso a un pozo de 18 m. En su base, ademas de una chimenea de 14 m. Se abre la boca de un pozo de 36 m, en cuya base existe un agujero, totalmente impracticable , por el
que sopla una fuerte corriente de aire. En el pozo siguiente aparece el agua, por lo que hay que desviarse en su base por una rampa estrecha, a fin de evitarla. Desde ella, dos nuevos pozos de 22 y 18 m. nos dejan en el fondo, a- 140 m. 

Hay que señalar que solamente 60 m. más abajo se halla situada la Cueva de Udias. 
Esta sima es la de mayor profundidad de las descendidas hasta ahora en la zona, lo que nos ha proporcionado esperanzas de forzar una posible conexión. La instalación consta de 8 spits y 2 anclajess naturales.

Referencias
1 Boletín Cántabro de Espeleología 6
Federación Cántabra de Espeleología
Santander 1985.

2. Jose Leon Garcia. Cantabria Subterranea, Catalogo de las grandes cavidades 
Santander 1997.

3. Jose Leon Garcia. Cantabria Subterranea, Catalogo de las grandes cavidades 
Santander 2010.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Catalogo de Cavidades del Municipio de Camargo. Actuaciones Espeleológicas 1986-2002



















Historia de las investigaciones

En el norte de España las cuevas fueron utilizadas desde los primeros asentamientos humanos del Paleolítico Inferior hasta la Edad Media. En épocas moderna y contemporánea, apenas sirvieron las entradas de algunas de estas cuevas como refugio de ganado menor, infundiendo éstas gran respeto, acaso temor, a los lugareños. De hecho, en la mitología popular son identificados como divinidades malignas (los ojáncanos y las ojáncanas) seres míticos similares a los que aparecen en otras regiones, como el Polifemo de la Odisea, personificación del volcán. 

En Cantabria las primeras exploraciones en cuevas se vinculan a la investigación arqueológica. 

Pioneros de la arqueología regional, tales como J. Carballo y H. Breuil, se ocuparon marginalmente de otras disciplinas relativas al .estudio del mundo subterráneo; el primero, a la geología de las cuevas(Carballo, 1909) y el segundo a la bioespeleología (Bellés, 1987). 

Hasta los años sesenta no se comenzaron los estudios sobre el karst y sus ciencias auxiliares, con el desarrollo de la Espeleología, aunque tímidamente y de forma muy parcial. En efecto, las principales aportaciones hacen referencia a las descripciones de cavidades y a la topografía de las mismas. 

Este desarrollo a nivel regional está muy ejemplificado en el caso de Camargo, donde la historia de las exploraciones de las cuevas es muy importante, si bien muy ligada a la cuestión arqueológica. 

Las primeras investigaciones del municipio de Camargo fueron debidas a Marcelino Sanz de Sautuola, quien reconoció los yacimientos arqueológicos de las cuevas de El Mazo y El Pendo, siendo de las primeras localizadas en la Región Cantábrica. 

Por otra parte, las principales conclusiones de las investigaciones de Sautuola conciernen tanto a la trascendental cueva de Altamira, coma a las observaciones realizadas en El Mazo, donde hace una descripción muy detallada de la Mirna, con una influencia posterior muy importante (Sautuota, 1880). 

A principios del siglo XX, en la llamada "carrera de los descubrimientos prehistóricos" impulsada por H. Alcaide del Rio y L. Sierra, el territorio de Camargo juega un papel muy secundario (Madariaga,1972). Las actuaciones arqueológicas se centran en la cueva de El Mazo gracias a la labor de L. Sierra, quien realiza algunos sondeos hallando materiales de interés (Sierra, 1909; Azcuenaga, 1976). Por otra parte, H. Alcalde del Río descubre en El Pendo el panel de grabados del fondo de la cueva, con representaciones de alcas gigantes (Alcalde del Río, Breuil y Sierra, 1911). Tampoco otros investigadores como H. Obermaier y H. Breuil aportaron grandes novedades a las cuevas de Camargo, si bien ambos trabajaron en El Pendo (Obermaier, 1916). Es interesante reseñar también que el abate H. Breuil recogió fauna cavernícola en distintas cuevas de Cantabria, entre ellas la de Santiyán (Jeannel, 1910), muy próxima al municipio de Camargo (se desconoce que hiciera lo mismo en Camargo). 

Desde las primeras décadas del siglo XX hasta los años cincuenta, J. Carballo investiga en El Pendo, fundamentalmente el yacimiento (Carballo, 1927, 1933 y 1960; Carballo y Larín, 1933), realizando aportaciones muy puntuales sobre el origen del depósito y de la cueva (Carballo, 1960), que son importantes dentro del desarrollo del estudio del karst de Camargo. Este autor también trabajó en la cueva de El Mazo, donde excavó su yacimiento arqueológico (Carballo, 1922, 1924). 

Durante los años cincuenta, se llevó a cabo una excavación muy importante en la cueva de El Pendo, donde por primera vez se incorporan metodologías modernas, por parte de un equipo internacional dirigido por J, Martínez Santaolalla (González Echegaray et al., 1981). Asimismo, tiene lugar las primeras prospecciones sistemáticas de las cavidades de Camargo, a cargo del equipo de Camineros de la Diputación, dirigidos por A. García Lorenzo, orientadas a la localización de nuevos yacimientos, especialmente cavidades con arte rupestre (Muñoz et al., 1988; Montes y Sanguino, 2001). Dentro de este contexto se realizaron algunos descubrimientos de nuevas cavidades con interés arqueológico. Los trabajos de búsqueda de yacimientos fueron intensivos. Además de sondear un buen numero de grutas, se practicaron auténticos vaciados en ciertas cuevas, como en Pro Pendió II y los Caminaros (documentadas oralmente gracias a los testimonios de F. Quintana). Se localizaron los depósitos del Juyo, Agua, entre Igollo y Escobedo, y Ruso I; en todas ellas fueron realizados sondeos estratigráficos, y en el caso del Juyo I, se procedió a una desobstrucción desde la boca del rio, abriéndose una puerta cerca de la entrada primitiva (Jassens y González Echegaray,1958). 

Lamentablemente, estas investigaciones fueron realizadas con escasos criterios científicos; y salvo el Juyo, el resto de cavidades permanecieron inéditas. Tan solo de las cuevas del Ruso y Juyo, se conservo un reducido lote de materiales en el Museo de Prehistoria y Arqueología de Santander. 

Las primeras exploraciones espeleológicas de Camargo son debidas a la S.E.S.S. (Sección de Espeleología del Seminario Sautuola), creada en torno al Museo de Prehistoria y Arqueología de Santander en 1962. Desde el comienzo de su trayectoria realizo algunas exploraciones aisladas en el municipio de Camargo (S.E.S.S., 1981). 

Se ha consultado el libro de actas del grupo donde figuran manuscritas las siguientes anotaciones “En el primer acta del grupo, que firma Teodoro Palacios, se reflejan las actividades de campo realizadas en los días 12 y 27 de Enero de 1963, mencionándose las cuevas de Las Chimeneas y Mea de Abajo. En esta ultima hallaron un murciélago Rihinolophus sp. El día 9 de Abril de 1963 realizan Alfonso Pintón y Teodoro Palacios, de la S.E.S.S., otra salida a Camargo, así como Felipe Bergua y Francisco, de la O.J.E., exploran la Cueva de la Mea( una galería cortada por la cantera) y la cueva del Agua, donde realizaron la topografía. El 11 de Abril, estos mismos espeleólogos, van a las cuevas del Agua y la Mea. El 23 de Abril de 1963, A. Pinto y T. Palacios vuelven a explorar la cueva de la Mea, donde observaron un Rhinolophus sp., y hallaron una sima en la cantera de la RIs. En mayo del mismo año, A. Pinto, T. Palacios y J. A. San Miguel, realizaron una salida donde consiguieron la unión de las cuevas de la Mea de Arriba y la Mea de Abajo; realizando el plano de la cavidad. El 17 de Enero de 1965 volvieron a La Mea, señalando su interés bioespeleoloco. Hasta el domingo 29 de Octubre de 1977 no reanudan de nuevo las exploraciones en Camargo. En aquella ocasión se localizaron varias simas en Revilla, actualmente no identificadas. El 24 de febrero de 1978, en una nueva salida a Camargo participan nuevos miembros del grupo, Chechu, R. Bohigas, L. Crespo, Chus, Suarez, Charli y Antonio, quienes exploran la cueva de La Benita hasta unos 150 m de la boca. El 7 de abril de 1978, Chechu, Raúl, Oceja, Cipri y José volvieron a La Benita explorando 50 m mas por el rio de la cueva. Por último, el 13 de mayo del mismo año, Carlos y Zubieta acuden a Camargo después de haber visitado la cueva de Coventosa, en Arredondo”. Fruto de estas exploraciones, la S.E.S.S. publica un importante trabajo II Avance al catalogo de cavidades de la provincia de Santander (Begines y Gómez, 1968). 

En el catalogo únicamente se relacionan 10 cavidades, aunque especifican que las cuevas de la Mea pudieran ser la misma cavidad (Begines y Alfonso, 1968). De las cavidades catalogadas la de El Pendo era muy conocida desde finales del siglo XIX y las cuevas del Juyo, Ruso I y Agua, habían sido reconocidas con anterioridad por el equipo de Camineros de la Diputación, aunque únicamente la cueva del Juyo habla sido publicada. Es de destacar la ausencia de la cueva de El Mazo, quizás debido a que hasta su redescubrimiento, a finales de los setenta por el C.A.E.A.P., se daba por destruida. 

En la gruta del Agua indican un desarrollo de 235 m, con dos galerías de tipo gravitacional sin circulación activa de agua, donde detectaron la presencia de una colonia de murciélagos de la especie Rhinolophus euryale . Se catalogan las cuevas de La Mea de Arriba y Mea de Abajo corno dos cuevas distintas, posiblemente recorridas en su totalidad por el mismo curso de agua, como posteriormente fue demostrado; la de Arriba, de 189 m de desarrollo, y la de Abajo, de unos 80 m. Estos datos son muy poco precisos, especialmente los referidos a La Mea de Arriba, cuya descripción se resume en una sucesión de tres galerías superpuestas, las dos más altas fósiles. Consideran también las cuevas del Ruso I y II, señalando que la primera medía 32 m de longitud y la segunda, 25 m, cuando en realidad eran mucho más cortas. Asimismo, mencionan la cueva de Jesús El loco, personaje del pueblo bastante conocido por cierto, a la que atribuyen un desarrollo de unos 25 m, siendo también mucho más reducida. Se citan además las cuevas de la Cantera y Vaguada, ambas en lgollo; de la primera, activa, se exploraron únicamente 45 m, y la segunda, fósil de 69 m desarrollo. Esta última pudiera tratarse de la cueva del Camino del Ruso I, que es mucho más corta. 

En las exploraciones del Seminario Sautuola participaron algunos miembros destacados del grupo, como A. Moure, V. Gutiérrez Cuevas, J. Peñil y F. Ruir. Así , se prospectaron las cuevas del Alto del Peñajorao, Ruso I, Ruso IV, El Pendo y Mapa, y se sondearon algunas otras como por ejemplo la cueva del Mapa VI (Moure, 1970; Muñot et al, 1992; Rasines, 1986-88; Rincón, 1981, 1985; S.E.S.S., 1981). 

En la cueva de El Pendo la actuación fue casual y de carácter puntual: el hallazgo de un cráneo humano asociado a algunas vértebras así como un fragmento de cerámica dedada, recogidos en la gran rampa del fondo de la sala (Rasines, 1986-88). 

El resto de las investigaciones tuvieron mayor interés. La primera, en la cueva del Alto del Peñajorao; casualmente hallada al intentarse localizar la cueva de Covalejos (S.E.S.S.,1981), situada a varios kilómetros, en el pueblo de Velo (Piélagos), cuya ubicación era desconocida desde mediados del siglo XX. En ella se practico una excavación utilizando metodología moderna, con el cribado de los sedimentos. El resultado de estas investigaciones desemboca en una pequeña monografía realizada por A. Moure Romanillo (Moure, 1970). 

Las intervenciones en las cuevas del Ruso y Mapa merecen un especial comentario, así la primera, fue repetidamente excavada por parte del Seminario Sautuola, llegando a utilizarla como “Escuela de Excavaciones”. Destaca la labor de F. Ruiz consistente en el cribado de algunas tierras extraídas por buscadores de tesoros, en cuyo contexto se hallaron los fragmentos de cerámicas campaniformes, que luego han sido citados en la bibliografía (Juaneda, 1986; Rincón 1981, 1985). En el Mapa las investigaciones también fueron bastante intensivas, aunque como en el caso del Ruso I no fueron publicadas al detalle; si bien parte de los materiales procedentes de la misma han sido muy citados (Rincón , 1981, 1985). En el contexto de estas excavaciones se realizaron calicatas al menos en dos cavidades cercanas, La Mea y Ruso II, hallaron algunos materiales arqueológicos de los que no ha quedado constancia en la bibliografía. Además, se realizaron sondeos no documentados en otras cuevas, no hallaron evidencias arqueológicas a pesar de que algunas de ellas las tenían, como es el caso del Mapa VI(Muñoz et al., 1992). 

En Camargo hubo un grupo de espeleología activo en los años setenta, el Grupo de Espeleología del Valle de Camargo (G.E.V.C.) Gracias al investigador José León García pudimos acceder a las fichas de las cavidades del municipio de Camargo, manuscritas por parte de este colectivo para el Catalogo provincia de Espeleología promovido por la S.E.S.S. y dirigido por J. León. 

Este grupo catalogo 19 cavidades, en concreto: las cuevas de El MAZO (Mazo X), El Ciervo (Collado III). Lago ((Collado II), Valle (Los Murciélagos), Monte (Prado de Gabriel), Tino (Peñajorao XIV o Alto de El Peñajorao), La Benita, Bar La Chispa (Prado de Miguel), Pendo, El Juyo o Cocodrilo (Juyo I), Agua, Anfiteatro (La Cuevona), Mapa, Monte de la Verde, La Cantera, Ruso I, Ruso II (Ruso III), Mea de Arriba y La Vega (Juyon II). Las descripciones de las fichas son muy sumarias, y en general poco rigurosas, aunque ofrecen datos de incuestionable interés. Destacamos las citas a varias cavidades arqueológicas mal documentadas y cuyas descripciones permitieron en varios casos la identificación de algunas cuevas conocidas por la bibliografía, como La cueva del Collado III, en una ficha realizada por el Grupo Espeleológico de Peñacastillo S.E.A. Se cita la existencia de cerámica del Bronce y de osamentas de cabra en la cueva del Collado III, así como de cerámicas medioevales y dientes de cabra en el Prado de Gabriel, por el mismo grupo de Peñacastillo, destacando la ultima por ofrecer datos no conocidos con anterioridad. Estas fichas constatan prospecciones muy superficiales y de baja cualificación científica. No obstante, destacan las exploraciones en la cueva de La Benita, que fueron intensivas y que lograron alcanzar el fondo de la galería principal (G.E.I.S. C/R, 2000). 

Exploraciones espeleológicas del G.E.I.S. "Carballo/Raba" en Camargo 

Desde la fundación del grupo G.E.I.S. C/R , uno de los principales objetivos del grupo, quizás el más importante, fue el estudio y la exploración de las cuevas de Camargo (Bermejo et al., 1983; C.A.E.A.P., 1982, 1984; Malpelo et al., 1986; Muñoz et al., 1988), y aunque legalmente la fundación del grupo fuera en 1986, este funciono con anterioridad a esta fecha, como una sección del C.A.E.A.P., con el que siempre ha estado vinculado pero con objetivos claramente diferentes; uno orientado a la Espeleología y el otro a la Arqueología. 

Así a finales de los años setenta comenzaron las exploraciones sistemáticas en el municipio de Camargo, revisándose además la mayoría de las cuevas descubiertas previamente, en cuyo contexto fue reconocida la cueva del Mazo, que se había dado por desaparecida desde principios de los años veinte (Caballo, 1922). En esta época se reconocieron 11 cavidades. 

A primeros de los ochenta se produjo una reactivación de las exploraciones, reconociéndose un total de 71 nuevas cavidades. Se procura también la publicación de los resultados obtenidos. 

En la segunda mitad de la década de los ochenta se produjo una ralentización de las exploraciones, aunque se reconocieron 18 nuevas cavidades. Además se publico el avance al catalogo de cavidades de Camargo, donde se hace referencia a 75 grutas, la mayoría inéditas (Malpelo et al., 1986). Otras publicaciones del grupo contenían abundantes citas de cuevas de Camargo, especialmente en el capítulo de fauna cavernícola, con los arácnidos del orden Opiliones y supe familia de los Ischyropsalidoidea (Luque, 1987, 1991). También es reseñable el artículo que se publicó con el CAEAP sobre las topografías de !as cavidades arqueológicas de Cantabria, en cuya segunda zona se incluyen las cuevas arqueológicas de Camargo (Muñoz et al., 1987). Por otra parte, varios miembros del grupo publican artículos de conservación del Patrimonio (Muñoz, 1988), como el referido al impacto de las canteras (Gómez Arozamena, 1988). 

Respeto a las exploraciones efectuadas en el año 1986, sobresale la efectuada en La Cuevona de Revilla, donde se descubrió un depósito intacto de cerámicas y carbones, además de numerosos paneles de pinturas Esquemático-abstractas y algún panel de grabados (Muñoz et al., 1992). 

A principios de los noventa decrecieron notablemente las exploraciones en el territorio de Camargo, con, respecto a los años anteriores (contabilizándose solo seis nuevas cavidades). Las investigaciones se centraron en la zona kárstica de las cuevas de El Pendo y Los Covachos del Peñajorao, ya que estaba en marcha un ambicioso programa investigador centrado, precisamente, en la documentación y estudio del karst del Peñajorao (municipios de Piélagos y Camargo). Dentro de este estudio se llevaron a cabo actuaciones arqueológicas en varias cuevas (con él. Oportuno permiso de la Consejería de Cultura y Deporte): La Rasa II y IV, Peñajorao I, II, III y XXll y La Cuevona'(Morlote y Muñoz, 2000; Muñoz y Morlote, 2000). 

En 1994 se colabora con técnicos de la Universidad de León en el "Inventario Nacional de Hábitats y Taxones de interés Comunitario susceptibles de pasar a formar parte de la Red Natura  2000: Región Biogeografía Atlántica", con el objetivo prioritario de obtener una primera aproximación de la Biodiversidad Subterránea de Cantabria (Luque, 1994). A instancias de la Dirección General de Montes y Conservación de la Naturaleza del Gobierno de Cantabria, entre 1997 y 1998, se efectuaron diversas colaboraciones con el equipo del departamento del ClTlMAC de la Universidad de Cantabria, con el propósito de preparar una Lista de Lugares de Importancia Comunitaria (LICs) derivados de la Directiva 92/43/CE de Hábitats en Cantabria (Luque, 1998). 

Fruto de ello se ha obtenido una amplia relación de áreas kársticas de gran interés bioespeleológico, catorce en total (entre las que se encuentra la cueva de Los Covachos del Peñajorao) que constituyen una base de datos soporte de información relevante sobre la fauna cavernícola y los murciélagos en Cantabria (NGS, 1999). 

A nivel de publicaciones hay que mencionar las primeras exploraciones en la cueva de Los Covachos del Peñajorao, y el estudio fenológico sobre la fauna opilionológica de Cantabria, ambos trabajos publicados en el V Congreso Nacional de Espeleología de Camargo-Santander (Muñoz et al., 1992; Luque, 1992). También es relevante la publicación de la Carta Arqueológica de Camargo (Muñoz et al., 1992), en colaboración con el C.A.E.A.P., donde se recogen muchas de las cavidades con interés arqueológico. Asimismo, se publican en colaboración con el C.A.E.A.P., diversos artículos de cavidades arqueológicas, destacando el referido a las cavidades sepulcrales de Cantabria, en el VI Congreso Español de Espeleología de La Coruña, donde se incluyen muchas de las cavidades sepulcrales de Camargo (Muñoz y Malpelo, 1993). 

A finales de los años noventa y mediados de 2002, con el propósito de concluir las investigaciones y la publicación de las cuevas de Camargo, se catalogan gran número de cavidades, publicándose  La Benita (G.E.I.S. C/R, 2000). Además, junto al grupo inglés de "Expedition to Matienzo" se completa enormemente la topografía del acuífero kárstico de Los Covachos del Peñajorao (Luque et al., 1997; Luque, 2001 a), consiguiendo una de las mayores cavidades -con sus más de 11,5 km de recorrido (sin finalizar las labores topográficas)- próximas al litoral cantábrico peninsular (León García, 1997; Puch, 1997). Por otra parte, los compañeros geólogos Francisco Fernández Ortega y Mª Carmen Valls Uriol publican un selecto y lujoso libro fotográfico de las cuevas de Cantabria, entre las que se encuentra la cueva de Los Covachos del Peñajorao (Fernández y Valls, 1998). 

Por esas mismas fechas también se colabora con el Grupo de Espeleología Bathynellidae de Madrid, prospectando dicha cueva junto a los compañeros Carlos Puch, Ana l. Camacho y Fidel Molinero. 

La aparición del conjunto de pinturas paleolíticas de la cueva de El Pendo, en 1997, cuyo descubrimiento fue protagonizado por miembros del G.E.I.S. C/R en colaboración con técnicos del Museo Altamira (Montes et al., 1998; Montes y Sanguino, 2001), obligo a continuar los estudios espeleológicos- y aun hoy continúan- en toda la zona arqueológica natural de las cuevas de El Pendo y Los Covachos del Peñajorao (Luque, 2001a). También es reseñable el trabajo publicado sobre la Biodiversidad Subterránea de Cantabria, que recoge casi un centenar de endemismos estrictamente cavernícolas y donde se resalta la singularidad del karst de Camargo por la profusión de especies nuevas para la Ciencia (Luque, 2001b). 

Resumiendo, las investigaciones espeleológicas del G.E.I.S. C/R en Camargo, comenzadas a finales de los setenta hasta la actualidad, han conseguido importantes resultados con el reconocimiento de más de dos centenares largos de cavidades, donde han participado 16 miembros del grupo: Emilio Muñoz Fernández, Alejandro Bermejo Castrillo, Víctor M. Crespo Lastra, Carmen San Miguel Llamosas, Carlos González Luque, Jesús Gómez Arozamena, Belén Malpelo García, Mariano Serna Ganseado, Daniel Prelacía García, Luis Manuel Díaz Ceballos, José Manuel Morlote Expósito, Ramón Crespo Lastra, Ángeles Valle Gómez, Ricardo Prieto Herrera, Peter N. Smith y Jesús D. Salmon Daza. 

Asimismo, han participado en la ardua tarea de catalogación y procesado, diferentes entusiastas y colaboradores, miembros y/o ex miembros del Grupo: Ramón Tausia Ruiz, José Manuel Ayllon García, Patricia López Val, José Mª Platas Fernández, Javier Serna Sánchez, Andrés Cabezas Ruiz, David Fernández Ruiz, Jesús Ruiz Cobo, Alfonso Barquín Ruiz y los compañeros ingleses Phil Papard, Juan Corrin, Peter T. Eagan, Liz Cowle y Steve Openshaw. 

Bibliografia 
2002 Varios autores "Catalogo de Cavidades del Municipio de Camargo. Actuaciones Espeleologicas 1986-2002."