jueves, 20 de febrero de 2020

Cueva del Rescaño o U-3 (Udias)

 


Situación: se halla al norte del Barrio de Cobijon. Para llegar a ella hay que seguir un camino, que arranca a la izquierda del Puente, nos conduce hasta la boca de la gruta.

El primer sector del curso hipogeo del Suvia es la Cueva del Rescaño o U-3 y halla al norte del barrio de Cobijón. Para llegar a ella hay que  seguir un camino, que arrancando a la izquierda del puente, nos conduce hasta la boca de la gruta.  La cueva se divide en dos tramos, separados por un sector de cauce encajonado, a cielo abierto . El primero tiene un desarrollo de unos 150 m. y presenta dos zonas bien diferenciadas: una situada inmediatamente a la boca, donde el rió se embalsa a pocos metros de la entrada, haciéndome necesario un bote. La segunda parte comienza en una sala donde el rumbo de la cueva cambia de orientacion. En ella hay dos simas que comunican con el exterior.Desde aquí, el sector embalsado da paso a una circulacion de tipo torrencial , a lo largo de un lecho tapizado de bloques y gravas angulosas. A partir del final de este tramo,se inicia el sector abierto al e exterior, de 100 m. de longitud, con morfología de cañón calcáreo y un trazado gue describe un acusado meandro. El segundo tramo tiene un desarrollo similar al del primero, con dos ramales laterales inexplorados. La galería sigue un trazado rectilíneo de SW. al NE. El lecho fluvial está tallado en roca viva y solo en el comienzo hay algunos derrumbes, procedente de una sima que comunica con el exterior. Otra comunicación existe al mismo nivel del cauce a través de una entrada descendente ,que aboca a su margen derecha. Tras finalizar la cueva del Rescaño, el río prosigue su curso superficial unos metros más recogiendo las aguas del  emisario de la vertiente noroeste del valle , en la Sima-Cueva U-32. Tras la intersección de ambos cursos de agua, sus caudales unidos penetran en el sifon donde comienza la Cueva de Udias.

Referencia
El Karst de Udias. Su Estudio Espeleológico
Federación Cántabra de Espeleología
Santander 1983

sábado, 4 de enero de 2020

Cueva del Chaparral (Oreña, Alfoz de Lloredo)


Descripción: En la ladera de una de estas dolinas se sitúa la única boca practicable de la cavidad. La galería que parte de ella tiene el suelo cubierto por grandes bloques procedentes de diversos derrumbamientos de la bóveda. Desde aquí, una pequeña gatera conduce a una zona laberíntica de la que surgen dos galerías inactivas, bastante concrecionadas, en las que se encuentran las cotas más altas de la cavidad. Una de ellas se corresponde con una antigua entrada, hoy taponada por tierra.

Desde esta zona laberíntica se puede descender por dos lugares distintos a un nivel inferior donde se encuentra la galería de mayores proporciones de la cavidad, de dirección O-E, y desde la que aún es posible descender a través de dos pozos a otros dos niveles, el inferior de los cuales es una sala parcialmente ocupada por un lago. En realidad estos dos últimos son parte de una misma fractura, ensanchada por el agua y que se prolonga hacia el este, si bien solo es explorable en parte.


La galería mayor tiene en su tramo occidental un fuerte concrecionamiento, con suelos estalagmíticos y grandes gours secos. En su extremo, el concrecionamiento acaba taponando por completo el conducto. El sector oriental presenta sedimentos de tierra muy fina, y a partir de su primer tercio suelos desfondados sobre otras galerías.

Desde el segundo tercio, la galería asciende y toma rumbo NE, aparece concrecionada, y en su tramo final el suelo está cubierto por una colada excepcionalmente blanca.

Finalmente, la galería se estrecha terminando en una gatera impenetrable, por la que surge una fuerte corriente de aire. La colada blanca ha sido preservada habilitando un único paso junto a una de las paredes, y pasando por ella en solo dos ocasiones y sin calzado.

De esta galería principal surgen otras tres, paralelas a la de entrada y ascendentes. Las dos más occidentales tienen suelos de arena y bloques, mientras que la oriental es un tubo a presión sin ningún tipo de sedimentos. Todas ellas conectan también, aunque no siempre a través de conductos explorables, con el nivel inferior ya mencionado.


En la zona de las galerías desfondadas se inicia un conducto que desciende con rumbo SE, y comunica con varias galerías de suelo de tierra fina, desde las que se abren varios pozos que terminan taponados por tierra, o haciéndose impenetrables. El extremo oriental de este sector t
iene un suelo formado por una fina capa estalagmítica cubierta de tierra, que lo separa de otra galería inferior de unos 3 m. de altura. Este suelo se rompe con facilidad al caminar sobre él, constituyendo una auténtica trampa para espeleólogos confiados.

En la Cueva del Chaparral se observan dos direcciones principales de conducción del agua. Hay seis galerías, paralelas entre sí, y de dirección NE-SO que descienden hacia otras dos galerías de rumbo O-E. Cinco de las primeras corresponden a diversas etapas de actividad en el drenaje de la dolina que se sitúa al Norte de la cavidad. A medida que el fondo de la citada dolina ha ido descendiendo, se ha ido desplazando hacia abajo y hacia el Este la circulación subterránea de sus aguas, aprovechando en cada fase distintas fracturas de la roca. El desplazamiento hacia el Este viene determinado por el buzamiento de los estratos, que descienden en esta misma dirección. Algunas de las galerías poseen además dos o más pisos superpuestos, formados por el descenso del agua a favor de las correspondientes diaclasas. El sexto conducto, el más oriental de ellos, realiza la conducción de las aguas procedentes del pequeño monte situado al Este de la cueva.


Las dos galerías de dirección E-O corresponden asimismo a dos fases de circulación del agua. La superior, ya sin actividad y con abundantes procesos para genéticos; y la inferior, explorable solo en parte, activa y en la que el agua ha profundizado notablemente a favor de una diaclasa, pero ensanchando muy poco el conducto. Ambas han conducido el agua de las cinco galerías ya citadas así como las procedentes del monte que se halla al Oeste del Chaparral.

En la zona en la que se unían las aguas procedentes del sector oeste y las del este, aprovechando la reactivación por mezcla, profundizaron a favor de diaclasas, hasta sumirse en un nivel inferior al que no tenemos acceso. Como resultado de ello, nos encontramos una serie de pisos superpuestos, enlazados entre sí por derrumbamientos distribuidos caóticamente, y pozos que se pueden explorar hasta profundidades de unos 35 a 40 m. por debajo del nivel de la entrada. En este punto, todos los pozos quedan taponados por depósitos de arcilla o tierra, o se estrechan impidiendo el avance. Toda esta zona es ya prácticamente inactiva.

Referencias 
Boletín Cántabro de Espeleología 12
Federación Cántabra de Espeleología
Santander 1996

domingo, 15 de diciembre de 2019

La Cuéva del Mar (C. de la Garma o del Calobro)



Historia: El nombre de Cueva del Mar le viene de la creencia, extendida en la zona, de que no tiene fondo y que llegahasta el mar, distante seis kilómetros en  linea recta hasta la costa de Galizano.

Esta cueva fue visitada por la S.E. S.S. en agosto de 1962, conocida en la zona. Fue utilizada como refugio durante la guerra civil de 1936. 

También es conocida como cueva de la Garma o cueva del Calobro. La cueva  ha sido visitada en numerosas ocasiones por J. Colongues, R. Hernandez, T. Palacios, F. Canales, etc. Fue topografia el 20-8-75 por A. Pintó y M. Madrazo .

Situación: Se encuentra en Omoño (Ribamontán al Monte), en el monte Calobro. 

Para llegar a ella se puede tomar un camino de carros que hay en la curva del km. 9 de la carretera de Meruelo a Villaverde de Pontones. Este camino discurre a media ladera en dirección oeste entre la maleza del monte bajo, siguiéndole unos 200 m., encontramos la cueva a la derecha del camino a 7 m., entre la maleza al pie de un escarpe.

Descripción: La cueva tiene un desarrollo horizontal de 170 m.; la boca es de ámbito descendente.  A continuación encontramos una bifurcación con ramal ascendente al piso medio y descendente al piso inferior.

Siguiendo la rampa pedregosa del piso inferior, que es el mas frecuentado, llegamos al nivel más bajo, donde hay una cata excavada en el canchal. 

Desde aqui seguimos el ramal ascendente del piso inferior por un sendero tallado en el barro y coladas, enmarcado por el apilamiento de los materiales obtenidos al tallar peldaños; a los veinte metros se acaba este ramal.

El piso medio es de dificil acceso. Desde la anteriormente citada bifurcacion subimos la rampa y unas decenas de metros despues nos corta el paso una sima.

Se puede acceder al piso medio escalando la pared del piso inferior en su ramal ascendante.

Este piso medio presenta en su primer sector abundancia de coladas. En la zona media fuertes huellas de erosión y desdoblamiento vertical a dos niveles en zig-zag. También se aprecian importantes fenomenos de condensación de agua, que llega a resbalar por las paredes, dejando regueros sobre ellas. 

En la zona final, de abundantes fenómenos reconstructivos y clásticos tenemos la conexión con el piso inferior y la chimenea de acceso al piso superior. A éste se llega superando una chimenea. Este piso es de corto desarrollo, techo bajo y suelo de coladas.

Referencia
Boletín Cántabro de Espeleología 3
Federación Cántabra de Espeleología
Santander 1982.

viernes, 15 de noviembre de 2019

Cueva de la Hacina (Ribamontan al Mar)


Cueva de la Hacina Se halla situada en el Poljé de El Calobro.

Una boca en ojiva de 2x3 m.baja en rampa hasta el enrejado de estrechas y altas galerias de 1x8 m. Por las que serpentean. un riachuelo. Este enrejado ocupa tres niveles, con diferencias de altura de hasta 12 m; existen aquí chimeneas obstruidas por bloque y derrubios. Se observa una alternancia de cslizas compactas, en la zona alta,  con otras más arcillosas y brechoides en la baja. Hay indicios de un periodo de colmatacion seguido de otro de Limpieza: huellas de erosión (marmi tas) a media altura colmatadas por colubiones de arcilla y caliza.

En la zona central de la cueva, el rio abandona el laberinto y  forma una galeria que será el eje del resto de la cueva, alta y estrecha, enforma de ocho, con restos de aluvión en la fase alta; las juntas de diaclasa originan aqui laterales de escasos desarrollo , abundando en ellas los desprendimientos de bloques y fugas en profundidad.

De esta galeria parten un nivel alto y otro bajo a la al tura de La chimenea que corta estructura de la cueva.

La cueva de la Hacina es el drenaje de la uvala del poljèe del Calobro en que se halla, recogiendo además otras aportaciones del campo de dolinas suprayacente. Apenas hay femómenos reconstructivos y abundan las huellas de antiguas colmataciones.

Referencia
Santander 1982
Boletín Cántabro de Espeleología 3
Federación Cántabra de Espeleología

martes, 15 de octubre de 2019

Torca del Palomar (Ruiloba)

Es la tercera cavidad del Sistema de Concha. Se accede a ella a través de un pequeno pozo formado por hundimiento.Consta de una única galería, fosil, de trazado sinuoso, orientada de norte a sur. Su desarrollo es de 250 m. Su morfologia interna aparece presidida por los fenómeno de reconstrucción. representados por abundantes coladas y estalactitas que se encuentran diseminadas en toda su longitud. Hacia la mitad del conducto hay una fuga en profundidad impenetrable, salvo en caso de desobstrucción.

En su fondo se iniciaba una galeria descendente no explorada. con una orientacion general noroeste.

Referencia
Boletín Cántabro de Espeleología 3
Federación Cántabra de Espeleología
Santander 1982

sábado, 28 de septiembre de 2019

Sistema de la Cueva del Agua (Oreña, Alfoz de Lloredo)


Todo este sistema se encuentra en los materiales que ya describíamos en el estudio del Chaparral. Como recordatorio podemos resumir que se trata de materiales del Albiense Medio a Superior, representados por calizas y calcarenitas microcristalinas y cristalinas, estratificadas en bancos de 0,5 a 1 m. Este nivel tiene una potencia que oscila entre 30 y 40 m. y reposa sobre otro impermeable de arcillas, limos y areniscas del Albiense Inferior de entre 45 y 65 m. de potencia. Bajo éste encontramos los materiales del Gargasiense-Clansayense formados por calizas intensamente dolomitizadas. Sobre el Albiense Superior encontramos arenas y limos del Cenomaniense Inferior con una potencia de entre 60 y 80 m. Estos materiales afloran en este sector formando bandas de dirección aproximada SO-NE. El estrato en que se abre la Cueva del Agua presenta un buzamiento al SE de 28°. Los demás estratos buzan también al SE, pero su ubicación en el flanco de un sinclinal hace que su buzamiento varíe desde 31° para el Gargasiense-Clansayense en el pueblo de Oreña hasta 18° para el Cenomaniense en el desvío a Ubiarco de la carretera de Santillana a Oreña. (I.G.M.E. 1.986).


En el sector en estudio, las calizas del Albiense Medio a Superior, afloran en el flanco norte del cordal que separa los terrenos de Oreña (Alfoz de Lloredo). La parte superior de este cordal, que tiene la misma dirección que los estratos referidos, está formada por los materiales impermeables del Cenomaniense, y desciende hacia el norte en pendiente suave. A continuación, en la ladera norte encontramos las calizas del Albiense. En la zona de contacto entre estos materiales las aguas que proceden del nivel de limos se infiltran en las calizas y junto con las de lluvia que caen directamente sobre aquellas han dado origen a una gran cantidad de dolinas. El borde septentrional de las calizas, al que ya no llega el agua de escorrentía, tiene muchas menos forinas de disolución, y se mantiene a cotas más elevadas. Por tanto el afloramiento calcáreo aparece en la zona de contacto como una superficie ligeramente más hundida que el terreno circundante de la que el agua no puede salir por superficie. A continuación, siguiendo hacia el norte, están los limos del Albiense Inferior, que no aportan nada de agua al sistema, ya que la pendiente dirige las escorrentías hacia las calizas del Gargasiense - Clansayense, en las que se infiltran por diversos sumideros. Estos limos, si embargo, sirven de lecho impermeable a las calizas en que se abre la Cueva del Agua, y por la dirección y pendiente de su buzamiento, son los responsables de que todo el sistema de la Cueva del Agua tienda a evolucionar desplazándose hacia el SE a medida que se desarrolla en profundidad.


Queda pues claro que los aportes que llegan al sistema en estudio proceden en su totalidad de los campos de dolinas que se encuentran sobre la cueva, y que estos campos recogen tanto la lluvia caída directamente sobre las calizas, como la que llega por escorrentía de los limos situados sobre aquellas.

El encajonamiento de las calizas entre estratos impermeables, y la inclinación de la estratificación en la zona (28°) obligan a su vez a todos los aportes a converger en un caudal único, que es el río permanente del sistema, parte del cual surge por la boca llamada "Cueva del Agua". Este río ha circulado en el pasado por niveles superiores  que constituyen lo que llamamos, un tanto incorrectamente, pisos fósiles del sistema. Estos aparecen muy concrecionados y ya casi inactivos. Dada la inclinación de la estratificación, como ya hemos señalado, el agua al profundizar se desplaza hacia el SE, y cada piso se encuentra desplazado con respecto al anterior, y no en su vertical.


Actualmente, el piso activo accesible sufre pérdidas de caudal por diversos sumideros situados a lo largo de su recorrido, que alimentan un nivel inferior en desarrollo, totalmente inaccesible para nosotros. Este nivel aún debe tener una capacidad de drenaje pequeña, y por ello, una parte de las aguas siguen circulando por la galería activa que podemos recorrer. Esta galería, como sus "antepasadas" ya inactivas se desarrolla paralela a la dirección de los estratos, a favor de la confluencia de éstos con diaclasas de dirección SO-NE, aprovechando en algunas ocasiones otras perpendiculares a éstas en tramos de corto recorrido.

Las fracturas por las que avanza el cauce observable terminan por cortar la ladera del monte debido a la presencia de una valleja situada enfrente del pueblo de Oreña.

Referencias 
Boletín Cántabro de Espeleología 13
Federación Cántabra de Espeleología
Santander 1997

jueves, 15 de agosto de 2019

Cueva del Juanin (Ruiloba)


Se encuentra situada por encima de la cueva de Rupicos.

Abierta en el limite de un prado ubicado por encima de Rupicos, su boca se encontraba tapada por diversos bloques, que fueron removidos por Emilio Muñoz y otros miembros del C. A.E.A.P. , a los que debemos la noticia de la localización.

La cueva es una cavidad descendente, con un conducto estrecho abierto en favor del buzamiento de los estratos calcáreos . En su primer tramo, la galería presenta abundantes columnillas y formaciones litogénicas que obstaculizan el recorrido. La última partee de la cueva es de morfologia diferente, con predominio de los bloques y acumulaciones de arcilla de decalcificación, tanto en el suelo como en  las paredes. El de sarrollo de la cueva es muy pequeno, unos 26 m. en total.

Referencia
Boletín Cántabro de Espeleología 3
Federación Cántabra de Espeleología
Santander 1982