jueves, 3 de noviembre de 2011

Cueva del Esquilleu (Cillorigo de Liebana)



Lebeña (Castro Cillorigo).Cavidad situada en el desfiladero de la Hermida, siendo visible desde la carretera.

Posee amplia boca, que da acceso a un largo vestíbulo. Junto a la pared derecha y casi en el fondo, hay una oquedad producida por derrumbamientos de los estratos, donde se observa la estratigrafia de los niveles inferiores. Alli se ve un nivel de unos 40 cm. de profundidad de color negruzco, riquísimo en esquirlas oseas y en piezas líticas. Al pie del mismo hallamos varios útiles de cuarcita y de radiolarita, de aspecto arcaico (Muñoz et alii 1985):


Referencia
1.-Carta Arqueologica de Cantabria
Autores: Emilio Muñoz Fernandez &  Carmen San Miguel Llamosas
C.A.E.A.P. 1987

lunes, 24 de octubre de 2011

Circuito Estacion de Yera-Tunel de la Engaña-Yera


El Túnel de la Engaña
Con 6.976 metros de longitud y abandonado desde el momento de su construcción, el Túnel de la Engaña, en la Vega de Pas, es el segundo más largo de España.Este túnel nunca llego a cumplir la misión para la que fue concebido, que era permitir el paso del Ferrocarril Santander –Mediterráneo a través de las montañas pasiegas. Este malogrado proyecto pretendía comunicar el puerto de Santander con Burgos y la costa Mediterránea, y sus obras duraron muchos años. El Túnel de la Engaña, construido en la posguerra por presos republicanos, fue la obra más costosas de toda la línea. Pero en 1959, cuando ya solo restaba el tramo entre la Vega de Pas y Cayon para completar el trazado 
del Santander-


Mediterráneo, se paralizaron los trabajos por considerarse que no era rentable. Nunca más se reanudaron. Desde entonces se ha pedido numerosas veces la terminación de este ferrocarril, pero los años han ido pasando y ahora no hay ninguna perspectiva de que se acabe algún día. Por ello hace ya tiempo que se sugirió el aprovechamiento del Túnel de la Engaña como carretera de comunicación con Burgos, iniciativa que tampoco ha prosperado. Dada la belleza natural de las zonas por donde discurre, la infraestructura del Santander-Mediterráneo podría ser igualmente utilizada para usos turísticos-ambientales: pista para bicicletas, senderismo, centros culturales o albergues juveniles en sus estaciones… ideas no faltan, pero por el momento el trazado del tren fantasma está jalonado de puentes, túneles, estaciones y andenes completamente abandonados. 

15.10.2011 El Circuito desde la estación de Yera Punto de Partida y llegada: Estación de Yera (700 m), en Vega de Pas. Se llaga por la carretera CA-631 que sube al puerto de Estacas de Trueba (1.154 m.): después del punto kilométrico 5 una carreteruca entra a la derecha hasta la abandonada estación de Yera.Salimos desde la abandonada estación de Yera, siguiendo hacia el Oeste el trazado del Ferrocarril. Antes de llegar al de la Engaña, a modo de aperitivo tenemos que cruzar 4 pequeños túneles siendo el mayor de los cuatro el del Majoral de 250 m, teniendo que usar en alguno de ellos la iluminación. Bordeando el barranco de Ajan por su margen derecha, al cabo de 45 minutos alcanzamos la boca Norte del Túnel de la Engaña (750 m), al pie de la divisoria con la provincia de Burgos.Cruzar anandando el Túnel de la 


Engaña es una pequeña aventura que atrae bastante gente, son 6.976 kilómetros por las entrañas de la tierra, un recorrido de 1,30 minutos que tiene más de espeleología que de Montañismo. El hacer ida y vuelta por el túnel resultaría demasiado monótono y además el paso de la Cordillera merece realmente la pena. El túnel se encuentra en buen estado salvo algunos desconchones laterales del hormigón y algunos pequeños desprendimientos en la bóveda del túnel, el más importante se encuentra en el punto kilométrico 2.200, se trata de un impresionante derrumbe que ocupa casi por completo el diámetro de la galería, dejando un paso por encima de la bóveda del túnel, apreciándose una fuerte corriente de aire que proviene de la boca Sur. Una vez superado el derrumbe, esta parte del túnel es mas húmeda y con zonas de barro, después de una pronunciada curva a la derecha ya se ve la luz de la boca Sur. Continuamos avanzando hacia el principio del túnel, en las proximidades del punto kilométrico 100, la galería está totalmente encharcada, teniendo que continuar por la plataforma lateral de la derecha, teniendo cuidado con los numerosos agujeros.
 

La boca Sur esta tapiada, hay una puerta de gran tamaño que permite el paso al exterior del túnel, Junto a La boca Sur del Túnel de la engaña (750 m), hay un poblado en ruinas desde el que arranca la Vía Verde de las Merindades, con carretera de acceso desde Valdeporres. Después de reponer fuerzas y quitarnos la ropa de abrigo, continuamos por la izquierda ascendiendo progresivamente por una pista de grava, siguiendo paralelos al Rio Engaña, a la altura de una finca cerrada con Guardarraíl de carreteras, dejamos la pista en una curva ascendente a la derecha, para continuar por un camino a la izquierda que sigue el curso del Rio Engaña, hasta llegar al encuentro de dos ríos, lugar en el que se encuentra una construcción abandonada (con forma de transformador). A partir de este punto no hay senderos ni caminos hay que ascender en zigzag por los senderos de ganado que atraviesan los escajales, en dirección al colladillo de la 


Hormaza (1.300 m). Limite con la provincia de Cantabria. Desde aquí tenemos que continuar por la izquierda ascendiendo por un sendero para alcanzar la Cima de la Marruya (1.389 m). El descenso lo hacemos por una loma de fuerte pendiente en dirección a unas cabañas, seguimos hasta alcanzar la ultima cabaña, bajamos hasta la pared del límite de la finca, adentrándonos en hayal de fuerte pendiente, bajamos por un sendero por donde discurre un pequeño riachuelo al cabo de un rato nos encontramos una bifurcación a la derecha, continuamos descendiendo por la izquierda hacia las ruinas que hay junto a la boca Norte del Túnel de la engaña (750 m). Para termina el recorrido volviendo al punto de partida a la estación de la Yera. 

Datos de Interés
Desnivel: 600 metros.

El Túnel de la Engaña: 6.976 metros de longitud.

Tiempo recorrido: 1:30 minutos Estación Yera- El Túnel de la Engaña.

Tiempo: 45 minutos Circuito Estación Yera-Túnel de la Engaña- Estación Yera.

Tiempo total del circuito: 6:30 minutos.

Cartografía
1.-Mapa Topográfico Nacional de España 2011Espinosas de los Monteros (19-6). 1:50.000.

2.-Mapa del Macizo Castro Valnera a escala 1:20.000, de Cetyma.

3.-Mapa Topográfico Nacional de España 2024 Vega de Pas 8I-I (37-11) 1:25.000.

4.-Mapa Topográfico Nacional de España 2024 Pedrosa de Valdeporres 84-III (37-12) 1:25.000.

Recomendaciones en El Túnel de la Engaña
1. Ropa de Abrigo. 
2. Linternas o Frontales de leds. 
3. Katiuskas.

El Circuito desde la estación de Yera
4. Botas de Montaña.
5. Comida y Agua.
6. Mapa Cartografía y Brújula o G.P.S.
7. Teléfono Móvil.

Dificultad: El paso de la cordillera se hace en parte monte a través sin caminos, y la niebla es muy frecuente en estas alturas, por lo que se recomienda a gente con algo de experiencia en montaña. El interior del túnel esta encharcado y embarrado en gran parte, hay que tener cuidado con los agujeros que existen en el suelos y por las zonas de desprendimientos y desconchones de hormigón.

Bibliografía

José Luis Alonso Sánchez (2020): Diario de Actividades. Asociación Deportiva Pico Tres Mares 2010 a 2020.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Una Cueva y una Batalla


Breve encuadre Historico: 1ª Guerra Carlista (1833-1840).la última Batalla se libra en Ramales, donde los carlistas al mando de Maroto En 1839, aprovechan las notables abruptosidades del terreno. En la primavera, la posición fue atacada por fuerzas cristinas, al mando de Espartero, las cuales conquistan tras muchas dificultades la Villa en 22 días. Maroto no utilizó sus fuerzas en reserva, por lo que fue acusado de traidor. La derrota carlista supuso para los mismos, la perdida de la fábrica de cañones de Guriezo y la frustración de su intento de expansión hacia Asturias. Poco después y como consecuencia de la batalla, se sellaría la paz con el "Abrazo de Vergara".

Los cristinos fueron hostigados desde varios puntos fortificados, como edificios en el casco urbano, un fuerte artillado en un monte cercano a la villa llamado Guardamino y una cueva fortificada sobre la carretera, que entra a Ramales desde Lanestosa ya en Vizcaya. Esta cueva es la que nos vamos a referir.

Ubicación
Tomando la dirección a Lanestosa y a cuatro kilómetros de Ramales, se encuentra la gruta a mano derecha, por lo que es necesario cruzar el rio Calera, que trascurre paralelo a la carretera y ocupa con ella el fondo del valle, que esta encajonado entre alturas de consideración. Dice un informe militar de la época; "Esta cueva está situada a la izquierda de un desfiladero paso preciso del ejercito desde Lanestosa a Ramales en una roca inaccesible y como a la mitad de su agresiva altura; a ella se sube con dificultad por una estrecha senda, que haciendo multitud de inflexiones a larga el tiempo del acceso hasta media hora. La entrada o boca tiene de amplitud 30 varas aproximadamente y unas 10 de altura en su punto más elevado formando la parte superior o techo un gran vuelo.


















El Combate
Deberíamos habernos dando cuenta, pero cuando nos introducimos en la cavidad, éramos ajenos que entrabamos en una página de los "episodios nacionales" de Benito Pérez Galdós. Dice este refiriéndose al hecho; faltaba un hueso duro de roer, pues los demonios de la facción habían fortificado una cueva que dominaba el camino entre Lanestosa y Ramales. Una pieza de a cuatro, que disparaban con metralla, era el monstruo de aquella caverna, apostado en su boca. Allí no escapaban ni hombre ni ratas. Alentado D. Baldomero por la toma de las alturas del Moro y el Mazo, decidió apoderarse de la cueva, y embocando hacia ella ocho piezas de artillería, que fueron como otros tantos perros que atacaron al monstruo y soltándole además lo más granado de la tercera división. Hizo polvo el guardián formidable.

Siguiendo ya otros textos nos informan sobre las dificultades, que tuvieron los cristinos para acercarse a Ramales por la carretera que tratamos, pues estaba cortada por zanjas en varios sitios, que eran difíciles de traspasar, sobre todo para la artillería, pues los carlista habían quemado los bosques colindantes, para evitar la construcción de puentes sobre sus cortaduras. 

Pero una vez solucionado el problema, el paso no resulto expedito quedaba un buen tramo bajo el fuego de la fusilería y de un cañón de hierro de cuatro pulgadas, instalados en la cueva que conocemos. Por esta causa hubo muchas víctimas entre los cristinos. La cueva había sido acondicionada con un suelo y un muro de grueso piedra suelta, que protegía la entrada, en el se habían abierto tres cañoneras y varias aspilleras. Tras esta fábrica los carlistas habían emplazado el cañón, uno de los más pequeños, que tenían en Ramales, pues la pendiente del monte no permitía transporte mucho más pesados sin grandes alardes de ingeniería.

En opinión de los cristinos, se podría empleado mejor la cavidad, acondicionando un lugar situado más hacia el interior para en caso de apuro, pero creemos que este trabajo hubiera sido bien inútil, pues una vez perdido la boca, otra posición hubiese sido desesperada y efímera.

La cueva estaba defendida por un Teniente, un Sargento segundo y 25 Soldados voluntarios, con municiones para algunos días, víveres y agua. (En la cueva existen dos pozas en épocas pluviosas como fue la relatada).
Espartero que entraba a Ramales por la carretera de Lanestosa, ordeno el ataque a la caverna el 27 de abril el cumpleaños de María Cristina; ataco con fuego de fusilería la tercera división mandada por el general Francisco de Paula Alcalá y se emplazo la artillería, dirigida por el comandante general Joaquín de Ponte. Aquel día se distinguieron en el combate los capitanes de Osma de artillería y de Echagüe de guías. Primeramente abrieron fuego cuatro obuses de doce pulgadas a distancia de tiro de fusil y una batería de cohetes. Se logro introducir algunas granadas, pero los cohetes resultaron inútiles. Más tarde se ampliaron los obuses hasta 8. Que dispararon durante 7 horas 500 balas, lo que suponía una cadencia aproximada de un disparo cada 50 segundos; todo un infierno en que los 27 carlistas tendrían dificultades para cargar el cañón con un mínimo de seguridad. Casi todos los defensores de la cueva quedaron fuera de combate. No tenemos datos sobre su mortandad, pero indirectamente por la relación de prisioneros podemos calcular que fallecieron el Teniente y siete soldados. Al final del combate se sustituyeron los 8 obuses por 3 piezas de otras características y del mismo calibre, que destruyeron el parapeto carlista, al mismo tiempo se apoyo la acción de la artillería con descargas de fusilería; los carlista que aun estaban de pie se rindieron.

De las dificultades, que supuso este combate de la cueva en la batalla de Ramales da fe en la referencia, que hace Espartero en su arenga a las tropas después de la victoria: "Estas rocas formidables, donde los rebeldes encastillados se sentían seguros, han sido dominadas por nuestro valor y ellos lanzados con ignominia. Esos desfiladeros donde esperaban fueseis sepultados, sin más que desprender moles de piedra, han quedado expeditos. Esa cueva, inexpugnable para soldados de otro temple, fue ocupada, quedando prisionera su guarnición y en nuestro poder la pieza de artillería que enfilaba la carretera.

Tradición popular
No había transcurrido medio siglo, 48 años después, ve la luz un librillo titulado "Reseña histórica del Valle de Soba" de Pablo Martínez, que hace e l siguiente, un tanto farragoso, relato del combate: "En la peña del lado izquierdo hay una cueva en donde los carlistas situaron una fuerza para impedir el paso del camino real que tenían cortado y tuvo que reponerse, y como para llegar a la cueva no era muy fácil por la escabrosidad de malezas y peñascos, que con sólo rodarlos, era lo bastante para no permitir la subida, y por el alto es un despeñadero, así es que la artillería que no podía menos que atravesar por el camino real, no siendo fácil verificarlo por los costados en virtud de las peñas que lo circundan, era indispensable tomar la tal cueva para no sacrificar la gente. En tales circunstancias, y tomadas algunas disposiciones, situaron varias piezas de artillería enfrente con el propósito de ver si conseguían hacerles daño y obligar la rendición; pero todo fue inútil, y sólo sirvió para tener muchas bajas, porque, como al entrar en la cueva había varias curvas, los que estaban dentro, ningún daño sufrían, y sí cual ametralladoras, y á tan corta distancia, ningún proyectil suyo desperdiciaban y tuvo la columna que estar detenida algunos días en pruebas inútiles, y lo que era más triste, pérdidas y desgracias irreparables y dignas de mejor suerte. En tales circunstancias se presentó el pasiego Cobanes, bien conocido en Soba por estar casi siempre aquí y en San Roque, persiguiendo con sus 80 hombres, sobre poco más o menos, que tenía, y que por más que le ofrecieron, nunca quiso mandar más, teniendo con ellos lo bastante para tener a raya a los carlistas que merodeaban por estos contornos, y se refugiaban en Ramales y Guardamino, no pudiendo nunca, por más esfuerzos que hicieron, con Cobanes y sus guerrilleros; y como quiera que Espartero lo tenía de guía, como práctico y conocedor del terreno, y manifestó al general que él sólo con su gente tomaba la tal cueva y sin perder más personas; aceptada la oferta tan favorable, ¿Qué hizo este famoso y espabilado guerrillero?. Preparó su gente y mandó que por encima de la peña arrojasen paja que se detenía en una especie de explanada que había a la entrada de la cueva, y luego le prendieron fuego a la paja, y el humo les impedía a los que estaban dentro el ver lo que acontecía, y entonces subieron de frente los pasiegos de Cobanes y la tomaron, cogiendo prisioneros a todos menos dos que se internaron tanto que estuvieron allí bastante tiempo, hasta que se les concluyeron los comestibles y salieron sin ninguna dificultad ni menos persecución. De esta manera estratégica fue tomada aquella fortaleza, que así podía llamarse por las desgracias que causó y el daño que hacía. Pasó después sin novedad la artillería, caballería y demás tropa..."
No cabe duda que los años quitaron y añadieron hasta deformar el acontecimiento. No obstante, ¿se refleja verazmente algún tipo de ayuda popular a las tropas cristinas?.

Arqueología
Efectuándose la primera topografía en 1968 se encontró un trozo de bala de cañón, así mismo en manos particulares, está depositada otra pieza cuya fotografía se expuso recientemente en el Torreón de Cartes, durante una exposición espeleológica. Por nuestra parte logramos reunir 49 trozos de metralla: 11 trozos son minúsculos de los cuales 8 se encontraron en el interior y 3 en la boca. En el interior también aparecieron 10 trozos de balas de cañón macizas, así mismo hallamos 25 trozos de balas de cañón huecas, de las cuales 5 se encontraban en la entrada, por otro lado encontramos 3 balas de fusil deformadas por el impacto, 2 estaban en el interior y una fuera.

Resumen del Tipo de Balas del Interior de la boca de la Cueva
Por lo que se refiere al calibre, todos los restos de balas de cañón corresponden al de 4 pulgadas y media inglesas. Considerando el calibre y que la mayoría de las balas se encuentran en un lugar de la cueva difícil de alcanzar por la artillería cristina, pensamos que éstas pertenecían a los carlistas y fueron voladas por los vencedores. Aún un trozo de bala se encuentra incrustado en la roca de la pared. (El informe militar da un calibre de 3 pulgadas, en contra de los otros textos quienes hablan de 4 pulgadas para el cañón de la cueva).

Algo a destacar es el uso de balas huecas, sistema muy moderno para aquellas fechas y que tan sólo distaba de los primeros malogrados experimentos unos 30 años

Fuentes
1.-A.E.R. (Asociación Espeleológica Ramaliega) "La zona Kárstlca de Ramales de la Victoria. Cuadernos de Espeleología Nº 5-6. S. E. S. S. Santander 1971. Pág. 228.

2.-HERRERA ALONSO, EMILIO. "La batalla de Ramales, Abril-Mayo 1939"

3.-INFORME 1839 ARCHIVOS DEL EJERCITO cedido por el Sr. Haro López de Castro.

4.-MARTINEZ, PABLO. "Reseña histórica del Valle de Soba. 1887.

5.-PEREZ GALDOS, BENITO. ’Episodios Nacionales: Vergara". 1899.

6.-PIRALA, ANTONIO "Historia de la Guerra Civil y de los partidos liberal y carlista". 1869.

Referencia
Boletin Cantabro de Espeleologia 9
Edita: Federación Cantabra de Espeleologia
Santander 1993. 

miércoles, 10 de agosto de 2011

Hermilio Alcalde del Río










Villamediana , Palencia  1866 – Torrelavega, Cantabria 1947.

Nacido en la localidad P
alentina de Villamediana , muy pronto se trasladaría a Torrelavega acompañado de su madre viuda.

Inicia su actividad arqueológica en 1902 cuando acompaña a Augusto González de Linares a Altamira. En 1903 inicia por su cuenta la localización de gran número de cavidades de Cantabria con arte rupestre como la Cueva de Hornos de la Peña , Cueva de Covalanas , cueva de El Haza , Cueva de Santián , cueva de La Clotilde , Cueva de La Meaza y los grabados rupestres de Cueva de El Pendo . Es uno de los más importantes arqueólogos cántabros y, pese a ello, no será solo recordado por su herencia arqueológica. Se trata de un hombre polifacético que llegó a ser alcalde de Torrelavega, que fue reconocido por su literatura costumbrista y que destacó en el aspecto educativo a través de la creación y dirección, durante cincuenta años, de la Escuela de Artes y Oficios de Torrelavega. En el Centro de Investigación y Museo de Altamira de Santillana del Mar se conservan 21 dibujos originales realizados por Alcalde del Río representando los polícromos de Altamira que fueron donados al museo por sus hijas.Realizó un importante trabajo de investigación sobre el arte paleolítico superior en Cantabria entre los años 1903 y 1913.


Hermilio Alcaldedel Rio es uno de los más importantes arqueólogos cántabros y, pese a ello, no será solo recordado por su herencia arqueológica. Se trata de un hombre polifacético que llegó a ser alcalde de Torrelavega, que fue reconocido por su literatura costumbrista y que destacó en el aspecto educativo a través de la creación y dirección, durante cincuenta años, de la Escuela de Artes y Oficios de Torrelavega. En el Centro de Investigación y Museo de Altamira de Santillana del Mar se conservan 21 dibujos originales realizados por Alcalde del Río representando los polícromos de Altamira que fueron donados al museo por sus hijas.Realizó un importante trabajo de investigación sobre el arte paleolítico superior en Cantabria entre los años 1903 y 1913.


Herbert Wendt le consideraba uno de los primeros espeleólogos de España con sentido cientifico, pero fue algo más que todo esto y su nombre figura, con incuestionable derecho, en los estudios de las obras clásicas de las principales cuevas españolas existentes entonces en la región cantábrica y que patrocinó y publicó el Instituto de Paleontología Humana de París, junto a nombres tan ilustres como los de los prehistoriadores Henri Breuil, Emile Cartailhac, Lorenzo Sierra y Hugo Obermaier. Su afición a la arqueología se debió al contacto que mantuvo con prestigiosos prehistoriadores cántabros y extranjeros que acudieron a estudiar las cuevas de Altamira y que le descubrieron este fascinante mundo del estudio de tiempos prehistóricos.


Se puede decir que su actividad arqueológica nace en 1902 cuando acompaña a Augusto González de Linares a visitar Altamira. Dominado por su afición, en 1903 comienza una serie de localizaciones de gran número de cuevas en Cantabria con arte rupestre como Hornos de la Peña en Tarribas (San Felices de Buelna), Covalanas en Ramales de la Victoria, La Haza, Santián, Las Aguas, La Clotilde, La Meaza y los grabados rupestres de El Pendo. También trabaja en el oriente asturiano, donde localiza los conjuntos de pinturas y grabados de El Pindal, Mazaculos II, El Quintanal y La Loja. Junto a H. Obermaier y P. Wernert descubre la parte occidental de la cueva de La Pasiega (galería C) en 1911. Con todo ello elaboró numerosos estudios sobre el arte rupestre. Junto con el sacerdote Lorenzo Sierra iniciaron una labor de prospección que ha hecho que se conozcan más de noventa yacimientos del Paleolítico Superior en la Cornisa Cantábrica, de ellos cincuenta en la provincia de Cantabria. En 1903 descubría en la zona de Puente Viesgo una cueva con gran cantidad de materiales estratigráficos que son los que permiten establecer la sucesión cronológica de las formaciones rocosas y el ciclo evolutivo de la Tierra. Se trataba de la cueva de El Castillo que se ha convertido en uno de los enclaves paleolíticos más relevantes del mundo y constituye el conjunto arqueológico más completo del Paleolítico europeo. Contiene la mejor secuencia del asentamiento humano desde el Paleolítico Inferior. Su descubrimiento conmocionó el conocimiento que hasta el momento existía sobre el Paleolítico, ya que aportó una completa información seriada sobre más de 150.000 años de poblamiento a través de 25 niveles estratigráficos que alcanzan una altura aproximada de 20 metros, y que se corresponden con las sucesivas etapas de habitación humana, desde el Achelense -Paleolítico Inferior- hasta la Edad del Bronce.
Es por ello que la Cueva de El Castillo se ha convertido en una estación obligatoria para quienes se dedican a estudiar la historia de la humanidad, ya que permite estudiar, de una forma sistemática y continuada, las distintas fases y culturas del Paleolítico -el Inferior y, en particular, el Medio y Superior-, lo que hace que este yacimiento haya servido de base para establecer la cronología de todas las cuevas prehistóricas europeas. Descubierta a través de una entrada angosta, entre restos de un antiguo techo desplomado, las primeras excavaciones de la cueva fueron realizadas entre 1910 y 1914, siete años después de su descubrimiento, por Hermilio Alcalde del Río y los profesores Henri Breuil y Hugo Obermaier. Tan impresionantes fueron los resultados que atrajeron la atención del Príncipe Alberto I de Mónaco (1842-1922), un gran estudioso y aficionado a la Oceanografía, la Antropología, la Paleontología Humana y la Prehistoria. En 1906 y en 1909 se rubricaron sendos contratos de colaboración, por los que Alcalde del Río se comprometía a desarrollar una serie de excavaciones que financiaba el Príncipe. Los materiales recuperados serían depositados en un museo local. En 1910, el Príncipe Alberto, apoyó la creación del Instituto de Paleontología Humana que se ubicó en París y a través del cual se canalizaron los apoyos del príncipe a Hermilio. En 1904 comenzó a trabajar en Altamira las que se consideraron las excavaciones más importantes de las realizadas hasta la fecha. La importancia de las excavaciones de Alcalde del Río en Altamira es que se trataron de las primeras excavaciones en un lugar Paleolítico en las que se dirigieron de una manera realmente metódica. El volumen de información aportado por la investigación de Alcalde del Río es enorme y en 1906 publicó sus observaciones y métodos en el libro Las pinturas y grabados de las cavernas prehistóricas de la provincia de Santander donde habla de cuevas como Altamira, Covalanas, Hornos de la Peña, Castillo y más. Es en este libro donde por primera vez se acuñó para la mágnifica bóveda decorada de Altamira el sobrenombre con el que será conocido en adelante: Capilla Sixtina del arte Cuaternario. En adelante colabora en otras publicaciones como Les cavernes de la région cantabrique (Espagne) en 1911 junto a H. Breuil y L. Sierra. Esta última obra sigue siendo hoy un trabajo esencial sobre arte rupestre paleolítico en la Región Cantábrica. Alcalde participa en la fundación de la Real Sociedad de Historia Natural junto con Lorenzo Sierra y Jesús Carballo.

Bibliografia
1.-Hermilio Alcalde del Río. Biografía de un prehistoriador de Cantabria. Benito Madariaga. Edición Ayto. Puente de Viesgo

2.-De Escenas Cántabras (selección de cuentos) Hermilio Alcalde del Río. Colección "Cantabria 4 Estaciones" Univ. de Cantabria.

3.-Cueva de El Castillo. Cº del descubrimiento. Diario Montañés 08/11/2003.

4.-Cueva de Hornos de la Peña. Cº del descubrimiento. Diario Montañés 18/10/2003

martes, 5 de julio de 2011

Maquis en Cantabria


El término maquis identifica a distintas personas que, tras la Guerra Civil Española, optaron por echarse al monte para seguir luchando contra la dictadura franquista. 

Al igual que en el resto de España, en Cantabria aquellos que escogieron esta forma de lucha de guerrillas buscaron las zonas más propicias de la geografía cántabra para emboscarse y subsistir. 

Los maquis en Cantabria actuaron en las zonas de Liébana, Campoo, Miera, zona pasiega, montes de Los Carabeos y, esporádicamente, en lugares enclavados en Herrerías, Valdáliga, Santa María de Cayón y Villaescusa, entre otros.

Esta forma de lucha armada quedó extinguida con la muerte de los maquis conocidos por los sobrenombres de Juanín y Bedoya, fallecidos tras los enfrentamientos con fuerzas de la Guardia Civil en abril y diciembre del año 1957, respectivamente.

Primera etapa
Especial incidencia tuvieron en la primera etapa de la guerra las partidas dirigidas por el Machado, el Cariñoso (actuando en Liérganes), el Gitano, el Vasco, el Joselón y la partida de el Practicante, cuya primera acción hay que situarla en 1939, en Susilla (localidad del municipio de Valderredible).


Ceferino Roiz, natural de Tresviso y apodado el Machado, fue, quizá, el primer cabecilla de una partida de maquis, que en principio se llamó "Brigada Machado", luego "Brigada Picos de Europa", para convertirse hasta su definitiva extinción en la "Brigada Guerrillera de los Valles de Llaneda". El Machado murió en un enfrentamiento con la Guardia Civil en 1945, cuando se encontraba a mitad de camino entre Sotres y Bulnes, en Pandébano.


En toda la zona campurriana la partida de maquis que actuó fue la designada con el nombre "Brigada del Gitano", que al igual que otras, adoptó el nombre de Cristino García Granda, héroe de la resistencia francesa fusilado en febrero de 1946 en Madrid. En Burgos, a caballo entre esta provincia y Cantabria, un grupo de jóvenes de la zona bajo la dirección de Santiago y Juanito, hijo del practicante de los Carabeos, tomó el nombre de "Guerrilla Azaña". 


La Agrupación Guerrillera de Santander (en cuya creación tomo parte Inocencio Aja, el Vasco) y los maquis conocidos con los nombres de Tampa, Rada, el Ferroviario y el Cariñoso constituyeron, entre otros muchos, el ejemplo vivo de unas personas que no dejaron las armas y se autoproclamaron en muchas ocasiones vengadores de las represalias padecidas por aquellos habitantes que les ayudaron a su "huida al monte". Entre los mencionados, el apodado Pin el Cariñoso fue el más popular de todos; natural de Miera y de nombre real José Lavín Cobo, fue muerto el 27 de noviembre de 1941 en la calle Santa Lucía de Santander.

Durante la primera etapa los maquis mantuvieron una cierta simbiosis con habitantes de algunas localidades, gozando del apoyo de sectores de la población, que veían en los "huidos" unos "rebeldes utópicos" en lucha contra un ejército vencedor y contra un nuevo régimen totalitario. En su mayor parte, los integrantes de este primer bloque de maquis eran comunistas, socialistas, anarquistas o republicanos.

Segunda etapa
La segunda etapa de la historia de los maquis comienza en 1945, al lanzar el PCE la consigna de que los mozos que se encontrasen en filas o aquellos que fueran a incorporarse desertaran del Ejército; de esta forma las partidas de maquis se incrementaron, puesto que al terminar la Segunda Guerra Mundial guerrilleros que lucharon contra la Alemania Nazi penetraron por la frontera francesa en el intento de establecer contacto con los maquis que operaban en la zona Norte de España, especialmente en Asturias y Cantabria.


Según consta en los partes de la Guardia Civil, el 2 de marzo de 1946 un grupo de 40 maquis (la Brigada Pasionaria) que intentaban contactar con otra partidas fueron detectados en las cercanías de Corconte (localidad del municipio de Campoo de Yuso). En el enfrentamiento con la Guardia Civil resultaron muertos tres maquis y otros cuatro heridos. En esa operación se intervinieron 160 cargas explosivas, 20 granadas de mano y 30 metralletas.


Al final de la década de los cuarenta una nueva consigna del PCE puso fin a la lucha armada, aunque algunos maquis decidieron continuar "en los montes" de forma reducida y claramente testimonial. Tal fue el caso de Juanín y Bedoya. En 1952 tras la muerte de Gildo en Tama (capital del municipio de Cillorigo de Liébana) se dio por extinguido el fenómeno "maquis". Aun así, solamente cinco años después los montes de Cantabria dejaron de ser reducto para las partidas de huidos. El 24 de abril de 1957 una pareja de la Guardia Civil del puesto de Vega de Liébana dio muerte a Juanín.


Meses más tarde, el 2 de diciembre, Bedoya fue cercado en Islares, municipio de Castro Urdiales, muriendo en el enfrentamiento con las fuerzas del orden. La recopilación de los partes oficiales de la Guardia Civil cifra en 72 el número de muertos en Cantabria como consecuencia de los enfrentamientos con fuerzas de la Guardia Civil.

Fuente: Wikipedia

miércoles, 22 de junio de 2011

Lancaster University Speleological Society "Tresviso"



















Introduction
In 1974 a small group of cavers from the University visited the Picos de Europa for two weeks. They descended a number of shafts above Mier, Shafts That were noted and partly explored in 1972. The deepest of these shafts was the Torca Viscayana. During their brief stay in the area in 1974, a certain amount of reconnaissance was carried out. The area to the south of Mier appeared particularly promising and local shepherds reported the presence of innumerable shafts at a village called Tresviso.

Firstly the village is noted for item ripe cheese and this is normally stored in caves in that region. Secondly the hill La Mesa, next to the village was found to be sandstone. Other than these two facts nothing could be found to mention cave potential of the region and the 1975 expedition was planned very much as a reconnaissance visit. 

We were disappointed neither by the isolated, but beautifully situated village nor the caves which we found. The expedition was a great success. Treviso lies a little to the north of the heart of the Picos de Europa and is a good centre for walking in the wild mountains. 

Normal vehicles cannot negotiate the rough tracks supplying the village and our equipment had to be taken up by hired land Rover. People made their own way to Spain and over a period of six weeks twenty joined the expedition and stayed for varying lengths of time. Even with such a large group we were hard pressed to investigate the many caves and shafts, shown to us by the local people. Nevertheless we covered a large area in some detail and explored a number of large cave systems. 

Of the caves we found the Cueva del Agua was the longest and by far the most complex. Because of the complexity of this cave a systematic approach to exploration and surveying was difficult to put into practice.

The survey is as a result by no means complete. However in the time available, we surveyed the 
majority of the large passages. This is not to say that some of the unexplored smaller passages may not lead to further major extensions. It is hoped in the coming year to extend the main lines of the cave and to realize some of its enormous potential.
 
The second major cave we explored was the Cueva de la Marniosa, a on time cheese cave. The formations in this system were magnificent and the lower stream way extremely sporting. However, to by-pass the sump termination in this cave, as in Cueva del Agua, we will have to resort to artificial climbing. Down a muddy slope in this system that one of the group, Tony Harrison, slipped and fell to his death. It was an easy rope climb and a slip that could have happened to any of us. 

We offer our condolences to his family and friends. The People of Tresviso were a great help in the rescue and in showing us the cave entrances. 

We were given a fine site to camp on and spent many pleasant evenings with them in the bar. We hope to meet our friends in the village of Tresviso again in 1976.

Bibliografia
1.- (1975) Report On: Expedition To The Picos de Europa In Nothern Spain 1975

2.- (1976) Report On: Expedition To The Picos de Europa In Nothern Spain 1975 and 1976

3.- (1978) Tresviso 78
An Expedition To The Picos de Europa Northern Spain- LUSS 1978

4.- (1979) Tresviso 79
An Expedition To The Picos de Europa Northern Spain 1979

5.- (1980) Tresviso 80
An Expedition To The Picos de Europa Northern Spain 1980

6.- (1981) Tresviso 81
An Expedition To The Picos de Europa Northern Spain

Tresviso Caves


martes, 10 de mayo de 2011

Notas sobre dos cavidades concretas en la región del río Ason-Cantabria.


Durante los a años 1.987 y 1.988 el
I'Avenc, realiza unas visitas
S.I.E.S. de Ia las Cuevas esporádicas a situadas en la ladera de Peña Lavalle por encima de Cueva Coventosa, éstas visitas se centran la Cueva del Escalón, Cueva-sima del
Horco y Cueva del Falso Escalón, 
realizándose en todas ellas exploraciones de carácter deportivo.

La idea de realizar el presente artículo,
surge por la a inexistencia de una topografía
de la cueva del Escalón, donde queden
representadas las bellas salas 
concrecionadas, situadas en la parte final del cañón accesibles sólo por medio de escaladas artificiales.

La cavidad, aunque explorada en su día
por el S.C. Dijón francés, tiene ciertas
posibilidades de continuación, como lo
demuestra, partes inéditas descubiertas y
exploradas por nosotros en 1.988.

También se describe a continuación la
curiosa cavidad Cueva-Sima del Horco,
que aunque de escaso recorrido, su 
formación genética es muy interesante.

Revista Espeleologia S.I.E.S. Número 1
Autor: Secció d'Investigacions i Exploracions Subterrànies. C.C.R. l'Avenç. Esplugues de Llobregat.

Año: 1992
Bsrcelona
Pagina: 41
Idioma: Castellano